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Familia mexicana pide respuesta a recurso humanitario ante orden de expulsión
Cyntia Iliana Cano enfrenta una orden de expulsión junto a su expareja y dos de sus tres hijos. A escasos días de la fecha límite fijada por el Ministerio de Inmigración de Canadá, la familia espera una respuesta a su solicitud humanitaria, un recurso legal que no suspende la deportación.
Cyntia Iliana Cano, enfermera mexicana, madre de tres hijos, de los cuales dos, junto a ella y su expareja, Miguel, tienen orden de expulsión de Canadá prevista para el 11 de noviembre de 2026
FOTO: RCI / MARÍA GABRIELA AGUZZI
"Mamá, ¿por qué no nos aceptaron? Nosotros no somos delincuentes, no somos personas malas". La pregunta, formulada por Abdías, un niño de 13 años, resuena a diario para su madre, Cyntia Iliana Cano, desde el 11 de septiembre, cuando la enfermera mexicana fue informada por las autoridades de inmigración que debe irse de Canadá.
A Abdías le parece incomprensible que tras casi siete años de construir una vida, estudiar en francés e integrarse a la sociedad quebequense, su familia se enfrente a una orden de expulsión emitida por las autoridades de Canadá, con una fecha ya establecida: 11 de noviembre.
En entrevista con RCI, Cyntia Iliana Cano aseguró que cumplirá con la orden de salida, pero se cuestionó por qué no ha recibido respuesta a su demanda humanitaria de permanencia, incorporada a su expediente hace dos años.
Aunque este recurso evalúa el grado de arraigo de los inmigrantes a la sociedad de acogida y el impacto de una posible expulsión, la ley migratoria canadiense estipula que su sola presentación no es suficiente pàra frenar una orden de remoción a menos que exista una aprobación preliminar o una medida cautelar de parte de la Corte Federal.
De Veracruz a Montreal
La historia migratoria de esta madre mexicana de 45 años comenzó en Xalapa, Veracruz, donde ejercía su profesión como jefa de enfermeras en un hospital de cancerología, mientras que el padre de sus tres hijos, Miguel, trabajaba como arquitecto al frente de su propia empresa de construcción. Aunque estaban separados desde 2017, mantenían una relación cercana y la custodia compartida de sus hijos.
Cano narró que la vida se les complicó cuando el crimen organizado puso sus ojos en la constructora de Miguel. Comenzaron a recibir llamadas de extorsión, exigiéndoles dinero. Ante la negativa de darles lo que pedían, aseguró la mujer, la respuesta de los grupos criminales, a los cuales no identificó, fue inmediata. "Dispararon en la casa de la familia de él como advertencia y mis hijos vivían ahí. Fue algo realmente angustiante".
Acudieron a las autoridades a presentar una denuncia, pero, según contó, no hubo mayor seguimiento. Fue entonces cuando, a pesar de estar separados, los dos decidieron dejar su patrimonio y sus empleos en México para buscar refugio en Canadá y ofrecerles seguridad a sus tres hijos.
Miguel llegó a Montreal en noviembre de 2019. Su mujer y sus tres hijos arribaron en enero de 2020 al aeropuerto Trudeau de la ciudad, donde solicitaron refugio.
Tras años de proceso burocrático -sumado a lo que Cano considera una deficiente representación legal que derivó en el rechazo de su solicitud y de los recursos posteriores, recibieron la respuesta negativa al Examen de Riesgo Previo a la Remoción (ERAR, por sus siglas en francés). El 11 de septiembre fueron notificados de que debían dejar Canadá dos meses después, el 11 de noviembre.
Integración laboral y certificación como enfermera
Cyntia Iliana Cano decidió no quedarse de brazos cruzados mientras se resolvía su estatus y el de su familia, así que optó por concentrar sus esfuerzos en integrarse profesionalmente y aportar al sistema de salud de Quebec.
Yo no quería desviarme del objetivo: volver a ser enfermera.
Durante sus primeros dos años en Canadá asistió a la escuela de francés mientras realizaba trabajos de limpieza. En abril de 2022, el Hospital Sacré-Cœur de Montreal le dio empleo como auxiliar de atención a pacientes. Fue allí donde mejoró su francés y terminó el trámite de evaluación comparativa de estudios ante el Ministerio de Inmigración, Francización e Integración (MIFI por sus siglas en francés).
En noviembre de 2023 inició su pasantía clínica en ese mismo centro hospitalario y en septiembre de 2024 aprobó el examen de la Orden de Enfermeras y Enfermeros de Quebec.

Cyntia Iliana Cano, en el centro, con su hija Georgia (derecha), su nieta, y sus dos hijos menores.
FOTO: CORTESÍA / CYNTIA ILIANA CANO
El peso de la incertidumbre sobre los hijos
Más allá del ámbito laboral, la principal preocupación humanitaria de esta familia radica en el bienestar emocional y psicológico de sus hijos menores: Abdías, de 13 años, y Natán, de 11.
Vale resaltar que Georgia, la hija mayor de Cyntia Iliana Cano y Miguel, tiene 27 años. Se casó y ahora su proceso migratorio pasó a una reunificación familiar, por lo que la orden de salida no le afecta. Vive también en Montreal, con su hija de 2 años y actualmente está esperando a su segundo hijo.
Abdías, el del medio, se encuentra dentro del espectro autista. Su madre contó que el adolescente tiene dificultades de socialización, concentración y regulación emocional. En Quebec, su madre ha sido su pilar constante: durante los primeros años de secundaria, Cano acudía a la escuela en sus días de descanso para acompañarlo a almorzar y brindarle apoyo frente al aislamiento social.
Con la notificación de expulsión, el estado de Abdías se ha deteriorado, narró su madre, asegurando que la ansiedad le ha impedido concentrarse, hasta el punto de perder exámenes escolares.
En México la escuela no está preparada para recibir niños del extranjero, ni adaptarlos. Psicológicamente el cambio les va a afectar drásticamente.
La incertidumbre también está afectando a Natán, dijo Cano. Llegó a Montreal con apenas 4 años y hoy tiene 11, por lo que su idioma dominante, tanto de lectura como de escritura, es el francés. Su madre enfatizó que la cultura quebequense, los amigos de Ahuntsic, el barrio donde residen, y las costumbres locales son el único mundo que conoce.
La orden de salida de Canadá sí incluye a Miguel, el padre y expareja de Cano. Según la mujer, él también está dispuesto a irse de Canadá si no logran ninguna excepción en su caso.
Gestiones ante la diputada de su circunscripción
Ante la inminencia del plazo, Cyntia Iliana Cano acudió a la oficina de su diputada federal por Ahuntsic-Cartierville y ministra del gabinete federal, Mélanie Joly, para consignar pruebas del impacto psicológico en los niños, sin obtener hasta ahora una intervención concluyente. RCI contactó por correo electrónico a la oficina de la parlamentaria, pero no obtuvo respuesta antes de la publicación de este reportaje.
"El niño volvió a aislarse"
Mary Elizabeth Santiago, pastora de la Iglesia Enmanuel Latinoamérica, es amiga cercana de la familia. En entrevista con RCI dio testimonio sobre el impacto en los hijos de Cyntia Iliana Cano.
"Ella es una mujer que se esfuerza, paciente y feliz", contó.
Santiago describió con alarma la regresión sufrida por Abdías tras la notificación de la expulsión.
El niño ha vuelto a estar aislado, ya no se integra de nuevo, ya no habla ni saluda (...) Esto me parece sumamente grave.
Para Santiago, el peligro de la familia en su ciudad natal y la necesidad de refugio en Canadá son reales, pero sobre todo, considera urgente la aprobación de la medida humanitaria por el bien de los dos hijos menores de la familia.
"Me parece sumamente injusto lo que está pasando", afirmó.
"No entiendo por qué expulsan a una enfermera que el sistema necesita"
José (nombre modificado a petición del entrevistado) es también enfermero certificado en Quebec. Está con un permiso de trabajo cerrado en la provincia y aunque accedió a dar testimonio del caso de esta familia mexicana, teme que revelar su identidad pueda afectar su proceso migratorio y el de su propia familia.
En entrevista con RCI dijo que compartió con Cano jornadas de estudio para revalidar sus títulos.
"Conozco su proceso porque estudiamos juntos para prepararnos para el examen de la orden de enfermería. Fueron momentos de bastante esfuerzo. Conozco a su familia, a sus hijos Natán y Abdías; son adolescentes integrados, buenos hijos, juiciosos y respetuosos", narró.
Para José es difícil comprender por qué en una provincia donde constantemente se habla de falta de trabajadores en el sector salud, se deja ir a profesionales formados en el mismo territorio.
"Son personas que están haciendo la tarea, que están pagando sus impuestos, que están aportándole a la sociedad. Sabemos que hay una falta de personal aquí en Canadá, que cada día se necesitan más enfermeras y no entiendo por qué tienen que abandonar el país. Volver a su país de origen en la situación de seguridad en la que se encuentran es poner en riesgo sus vidas", enfatizó.
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Promesa de un posible retorno
A pocos días de que venza el plazo del 11 de noviembre, la postura de Cano es firme.
Para mí es muy importante respetar lo que inmigración estableció. No quiero perder la oportunidad de poder regresar de manera legal, porque aquí se quedan mi hija y mi nieta.
Si ninguna medida detiene el proceso, Cano se aferra a la posibilidad de volver de forma legal mediante una oferta de contratación internacional que su empleador evalúa tramitar. Mientras empaca, mantiene la esperanza de que la provincia donde revalidó su vocación no le cierre las puertas en el último minuto.
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