Presentamos a Estrella, una mujer trans indocumentada que fue deportada a México tras pasar nueve años presa en EE.UU.: “Estoy de pie y sigo viva”
Nos acompaña la periodista y presentadora del podcast Latino USA, María Hinojosa, quien comparte la historia de Estrella Diamantina González, una mujer transgénero indocumentada y originaria de México, sobreviviente de la trata de personas, que quedó atrapada en el sistema penal y de inmigración de Estados Unidos. En julio, Estrella fue liberada de una prisión para hombres de Texas donde había cumplido una condena de nueve años, pero no quedó en libertad. Inmediatamente después la trasladaron a un centro de detención para inmigrantes y luego la deportaron. Hinojosa, que viene cubriendo el calvario de Estrella desde hace una década, fue a recibirla en México, momento que quedó reflejado en un nuevo documental de audio que cuenta la historia de Diamantina González, llamado “Estrella: la inmigrante imperfecta”.
Transcripción
AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now! Democracynow.org. El informativo de guerra y paz. Soy Amy Goodman.
Poco después de la investidura del primer mandato de Trump, en febrero de 2017, una de las primeras personas que fue detenida por agentes de Inmigración dentro de una sala de un tribunal fue Estrella Diamantina González, una mujer trans de México, quien estaba allí para obtener una orden de protección contra su novio. Pero nunca lo logró. Estrella pasó la mayor parte de la década siguiente atrapada en los sistemas penal y de inmigración de Estados Unidos. Este verano, después de cumplir una condena de nueve años en una prisión para hombres de Texas, Estrella fue deportada a México. María Hinojosa fue la primera periodista en entrevistar a Estrella después de ese arresto en el tribunal, y se ha mantenido en comunicación con ella desde entonces. Hinojosa, quien es la presentadora de Latino USA y es ganadora del Premio Pulitzer, ha lanzado un nuevo documental en audio sobre Estrella, su vida, su deportación y la evolución de la relación entre ambas. Se llama “Estrella: la inmigrante imperfecta”.
Este es un clip de un video que acompaña al documental. Comienza con Estrella bajando de un autobús y viendo a María, que la está esperando en la Ciudad de México.
ESTRELLA GONZÁLEZ: ¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Estabas aquí esperándome!
MARÍA HINOJOSA: Este es el momento preciso en que Estrella y yo nos abrazamos por primera vez después de casi una década de conocernos. Estrella es mi fuente, pero a lo largo de los años se ha vuelto una persona muy especial para mí. Nuestros encuentros habían sido a través del acrílico y de las rejas. Ya perdí la cuenta de cuántas veces hemos hablado por teléfono durante estos años.
Nuestra relación se fue profundizando de una manera que quizás pone a prueba las viejas normas sobre cómo debe ser una relación entre una periodista y su fuente. Le dije a Estrella que si el gobierno de Estados Unidos la deportaba después de que la liberaran de la prisión, yo iría a darle la bienvenida.
AMY GOODMAN: Para ampliar sobre el tema, nos acompaña en Nueva York María Hinojosa, periodista ganadora del Premio Pulitzer y fundadora de Futuro Media. Estrella nos habla desde México.
Es un honor tenerlas con nosotros. Acabamos de ver ese video de su encuentro en la Ciudad de México tras la deportación de Estrella. Primero, María, ¿qué significó esto para usted?
MARÍA HINOJOSA: Mira, es que tienes que imaginarte que yo tenía nueve años hablando con Estrella, visitándola de vez en cuando en la cárcel. Pero nunca nos habíamos podido tocar. Y durante esos nueve años de comunicación hablamos cosas muy profundas sobre el trauma, sobre lo que ella vivió, pero nunca nos pudimos tocar. Entonces, para mí, ir a la Ciudad de México después de que Estrella fue deportada sin… bueno, fue una deportación ilegal, según sus abogados. Entonces, finalmente poder verla después de que ella fue deportada a Tapachula en un bus para llegar a la Ciudad de México. Fue un momento impresionante porque es como encontrarte una persona que es una fuente para ti como periodista, pero, como humana, es tener la posibilidad de darle un abrazo. Y Estrella es una persona impresionante en todos los sentidos, pero, históricamente lo que le pasó a ella, ella fue el chivo expiatorio para ver cuántos derechos se les puede negar a una persona simplemente por ser indocumentada y en el caso de ella, indocumentada, trans, gay, deportada, con una sentencia criminal, todas estas cosas. Pero es un ser humano que me ha dado a mí mucha esperanza, Amy, muchísima esperanza.
AMY GOODMAN: Y, Estrella, ¿cómo vivió ese momento? Había estado en prisión durante nueve años. Luego la deportaron a México y, entonces, cuando bajó del autobús en la Ciudad de México, vio a la mujer, la periodista, que la había estado visitando durante esos años.
ESTRELLA GONZÁLEZ: Fue algo muy maravilloso. Fue una sorpresa tan grande al bajar del autobús y mirar la primera persona, que era María Hinojosa. No me lo esperaba, que una periodista, que ella fuera a correr y que yo pudiera ver con mis ojos que la primer persona, fuera ella. Poder abrazarme, reír con ella, llorar en ese momento. Fueron muchos años los que estuvimos bajo un vidrio, unas visitas, entrevistas. Estaba emocionada, Me sentía en ese momento contenta porque ella se encontraba a mi lado, aunque estaba desconcertada, estaba perdida. No sabía qué iba a pasar con mi vida. Lo único que sabía es que María estaba ahí. Era la persona, la única persona que estuvo ahí en ese momento y le agradezco por haber estado en ese momento conmigo.
AMY GOODMAN: ¿Puede hablar de ese recorrido que hizo desde el momento en que entró en un juzgado para obtener una orden de alejamiento contra su novio abusivo, para luego acabar en prisión durante casi una década, y allí hacer su transición y encontrar el amor, y finalmente ser deportada? Y tener a María Inojosa, esta periodista ganadora del Premio Pulitzer, con ustedes a lo largo de ese viaje, visitándolos continuamente, haciéndoles preguntas o hablando con ustedes por teléfono para documentar todo esto.
ESTRELLA GONZÁLEZ: El comenzar mi transición, mi tratamiento hormonal, ese fue el punto importante para mí. Esa fue la primera base, la fuerza. Yo sabía que iba a pasar nueve años en prisión, aunque fueron más, más de nueve. Necesitaba construirme como mujer. Comencé el tratamiento. Cuando María llega a mi vida, fue un clic entre nosotras. Yo abrí mi corazón, ella lo abrazó. Ella abrió su corazón, nos abrazamos. Ella vivió paso a paso, día a día, años por años, esa transformación como mujer trans. No lo viví sola, ella lo vivió conmigo.
Encontré el amor en un hombre que me hacía sentir viva dentro de esa prisión. Había una razón por la que yo tenía que seguir viviendo, la periodista María, por un lado, mi pareja, que siempre me apoyó, que siempre estuvo conmigo y tenía que luchar, tenía que seguir. Había momentos difíciles en los que yo corría el teléfono y la única persona que podía ayudarme en ese momento, en algún momento difícil dentro de la prisión, en algún momento que un guardia me gritara o me insultara, yo corría al teléfono y le marcaba a María Hinojosa: “María, está pasando esto”, “Oh, María, me pasó esto”. A través de ella yo podía sentirme a salvo, a través de mi pareja yo podía sentirme a salvo, protegida. Fueron momentos muy difíciles y yo creo que sin María y sin Cool yo no hubiera podido soportar los abusos que existen dentro de la prisión.
AMY GOODMAN: Hable de eso, María.
MARÍA HINOJOSA: Lo que pasa es que tienes que imaginarte que eres una mujer en una cárcel de puros hombres. ¿Qué significa eso? Al comienzo, cuando Estrella empezó su [condena], pues fue muy difícil porque la gente la trataba muy mal, la insultaba, llegó a ser asaltada, violada, maltratada, torturada, le negaban comida, frío en la celda, calor en la celda. Entonces, en este tiempo, Estrella decide tomar esta decisión de usar estos diez años que iba a estar en la cárcel para hacer algo con su vida. Y lo interesante, Amy, es que mientras que ella aboga para conseguir las hormonas, para hacer la transición —-que ella lo hizo absolutamente sola, ella fue la que consiguió esas hormonas—-, pues yo quedé un poco impresionada por ella, la verdad. O sea, no solamente era mi fuente, sino que estaba yo viviendo, presenciando un ser humano con un deseo de vivir, con un deseo de amar.
Y sabes qué, la otra persona, que yo estaba leyendo el libro, que hizo lo mismo con su vida, es el sobreviviente del Holocausto del Auschwitz que es Viktor Frankl, el filósofo. Yo decía, es que él estaba viviendo en un campo de concentración con toda la oscuridad, pero él encontró sentido a la vida a través del amor. Entonces yo decía, es que Estrella para mí es una persona que está viviendo lo mismo y me está enseñando a mí cómo vivir, cómo vivir más plenamente.
AMY GOODMAN: Quiero que veamos un video en el que usted, María, le pregunta a Estrella sobre la importancia de encontrar el amor en la cárcel.
MARÍA HINOJOSA: ¿Qué tan importante fue para ti encontrar un amor dentro de la cárcel?
ESTRELLA GONZÁLEZ: Es lo que me hizo sentirme viva, lo que no me hizo morir, o lo que no me hizo suicidarme. Me sentí amada. Y encontrar un buen hombre.
MARÍA HINOJOSA: Encuentras a Dios dentro de la cárcel. ¿Qué tan importante fue esa relación? ¿Y ahora cómo ves tu relación con Dios?
ESTRELLA GONZÁLEZ: Comencé a sentirme amada. Que eso de ser homosexual o ser una mujer trans y no la ama Dios, no existe. Dios nos ama a todos por igual. Dios no tiene complejo, Dios no juzga.
AMY GOODMAN: Estrella, ¿puede continuar a partir de ahí?
ESTRELLA GONZÁLEZ: Voy a regresar un poquito mi vida atrás. Cuando yo era muy pequeño, era un niño afeminado, aunque dentro de mí yo siempre me sentí niña, y mi abuela decía que yo era un engendro del diablo, que Dios nunca iba a amarme por ser esta persona homosexual, por ser afeminado. Pero un día, el hombre del cual me enamoré, él me dijo Dios te ama como tú eres. Dios ama el corazón, Dios no mira un cuerpo, Dios mira un corazón. Y él me dijo: “Baby, tú tienes un gran corazón, tú tienes un buen corazón. Por eso me enamoré de ti. Comienza, comencemos juntos a buscar el amor de Dios”.
Y comenzamos juntos a buscar el amor de Dios. Fuimos aceptados, por fin, una pareja gay en la iglesia. Bailábamos, cantábamos, orábamos. Cuando llegábamos a la iglesia era tan hermoso cómo el pastor nos recibía con gusto, cómo el pastor me señaló varias veces y dijo: “Así, así se canta, así se busca a Dios nunca dejes”. Los que trabajaban, los mismos presos, para la iglesia son el copo, son la pareja que demuestran buscando siempre a Dios. Había un grupo, estaba el grupo de estudio bíblico y se hacía más grande. Y yo miraba cómo la gente se acercaba a mi pareja a pedirle opinión de Dios, cómo se busca a Dios, cómo esto… Pues yo quería sentirlo, yo quería saber que realmente Dios me amaba. Hasta que llegó el momento y hoy mi pareja trabajamos mucho juntos, nos enfocamos dos, tres veces al día. Estábamos demostrándole al mundo que, por ser una pareja gay, Dios nos amaba igual que a otras personas.
MARÍA HINOJOSA: Amy, sabes qué, lo impresionante de esto es que la historia de Estrella lo que hace es que rompe estas barreras que uno tiene en sus mentes. O sea, Estrella en una cárcel de hombres encuentra ser aceptada por su iglesia cristiana. Son los cristianos los que le dan la bienvenida a Estrella y a su pareja, Cool. Por una parte tú dices: “Cómo esto es posible?”. Pero es que Estrella tiene un corazón que ella atrae el amor y por otra parte, Estrella, siendo la persona más odiada, o sea, la gente trata de engendrar el odio ante ella porque es trans, inmigrante, indocumentada, con un récord criminal, todas estas cosas, la persona más odiada, más vulnerable, pero es la persona que me ha mostrado qué tipo de humanidad uno tiene que tener para sobrevivirlo.
AMY GOODMAN: María, es interesante que no solo Estrella encontró el amor en la cárcel. Su hijo también encontró el amor mientras trabajaba con usted en este proyecto.
MARÍA HINOJOSA: Pues sí, imagínate que… Esto es lo que Estrella y yo manejamos en términos de una relación entre fuente y periodista. Hablamos mucho sobre lo que son las reglas de fuente a periodista. Yo no influenciaba la vida de Estrella, yo no me metía en la vida de Estrella, pero sucede que un día, cuando íbamos a visitarla, yo consigo a una persona en Texas para hacer el video y mi hijo Raúl venía conmigo desde Nueva York para hacer el sonido cuando íbamos a entrar en la cárcel. Llegamos al aeropuerto de Dallas, me recoge Keren Carrión, que es la videógrafa, mi hijo Raúl Ariel, estaban ahí en frente del carro, yo atrás, me dormí una siesta. Dos horas después, cuando llegamos a la cárcel, me di cuenta de que Keren y mi hijo Raúl se habían enamorado. Y este amor, que ya se van a casar en cuestión de semanas, es Estrella la que creó este amor. Y para ella, para Estrella, como Víctor Frankl, el amor es fundamental. Así que ella creó una historia de amor profunda.
AMY GOODMAN: Estrella, ¿qué opina de que el hijo de María se vaya a casar ahora, luego de conocer a la camarógrafa cuando trabajaban para contar su historia?
ESTRELLA GONZÁLEZ: Yo creo que el amor atrae al amor. Yo soy una persona que siempre lucha por el amor, por el amor verdadero, el amor real. Y yo creo que el amor está en cualquier parte del mundo y llega a ti en el momento que menos te lo esperas. Para mí fue algo hermoso, que yo estaba en una relación tan hermosa y que el hijo de María y Keren vinieran a hacer un trabajo periodístico a una prisión de máxima seguridad y ahí estaba el amor. Para mí, el amor entre ellos nació dentro de una prisión, pero fue una conexión, el amor hacia mi pareja, el amor hacia María, el amor que surgió entre su hijo y esta chica y, sobre todo, el amor a Dios. Fue una conexión impactante, varios tipos de amor, pero al final seres humanos amándonos unos a otros.
AMY GOODMAN: María, quiero pasar ahora a la parte del documental en la que usted y Estrella hablan del presidente Donald Trump.
ESTRELLA GONZÁLEZ: Donald Trump no me puede quitar el amor que yo siento por mi hombre. Donald Trump no puede quitarme el amor que yo siento por mí misma. Donald Trump no puede quitarme mi felicidad. Y voy a luchar para poder decirle un día al señor presidente Donald Trump: “Me aplastaste. Me pisoteaste como mujer trans, pero estoy de pie y sigo viva. Tú no me puedes robar mi corazón. Es lo único que no puedes. Mi corazón no es inmigrante. Mi corazón me pertenece. Y eso no puedes quitármelo”.
AMY GOODMAN: Escuchábamos a Estrella hablando con María Hinojosa en la Ciudad de México, después de ser deportada. María.
MARÍA HINOJOSA: Bueno, lo que pasa es que tienes que darte cuenta que Estrella es la persona que Donald Trump enfoca y quiere dañar más por su estatus de ser una mujer trans, inmigrante, indocumentada, mexicana. Y las políticas de Donald Trump… Si no fuera por Donald Trump, Estrella estaría aquí en los Estados Unidos, estaría viviendo con una visa de refugiada por ser víctima de abuso y de la trata de personas. Si no fuera por Donald Trump, Estrella estaría libre viviendo en este país. Un país que ha dicho le damos la bienvenida a los refugiados y a la gente que no tiene ningún tipo de poder. Entonces, lo opuesto es lo que ocurre. Donald Trump pone la mira hacia una persona como Estrella y dice: “Vamos a fregarte la vida, vamos a hacerte la vida imposible”. Y lo que Estrella dice es que “me pueden hacer la vida imposible, me pueden aplastar, pero no me van a callar y no van a a quitarme la posibilidad de sentir amor por la vida”. Así que yo creo que la respuesta de Estrella en este momento de decir: “Tratas de aplastarme, pero no me puedes amargar el corazón”. Y eso, entre muchas cosas, es lo que yo he aprendido de Estrella. Yo como periodista, aprendiendo algo de la vida con una fuente. Y a veces las fuentes terminan cambiándote la vida tal como Estrella me la cambió a mí.
AMY GOODMAN: Estrella, ¿qué le da esperanza ahora que María Hinojosa estrena este documental sobre su vida, su encarcelamiento, su deportación y la forma en que el Gobierno de Trump ha denigrado a la comunidad trans y a la comunidad inmigrante? María realizó este documental y está escribiendo un libro. El pódcast está disponible en todas las plataformas. ¿Qué significa esto para usted?
ESTRELLA GONZÁLEZ: En estos momentos de mi vida, que hoy sale el documental y que María está escribiendo un libro sobre nosotras, sobre su vida, creo que soy la voz de todas las mujeres trans asesinadas, de todas las mujeres trans calladas, que no pueden salir de una tumba y poder levantar su voz. Hoy soy yo la voz de todas esas mujeres, porque soy una mujer trans que va a expresar cómo se nos trata a nosotras las mujeres trans. También soy la voz de todos los latinos en este momento, de todos los latinos deportados injustamente, de todos esos niños separados de su familia, las esposas, los esposos. Tengo mi pareja en Estados Unidos y yo sé lo que siento estar tan lejos, el oír su voz todos los días por diez minutos. Me puedo imaginar una madre separada de sus hijos. Hoy es el día en que mi voz sirve para las mujeres trans. Mi voz sirve para todos nosotros, los inmigrantes que hemos sido deportados injustamente sin tener la oportunidad de mirar un juez, sin que haya alguien que mire el caso de nosotros.
AMY GOODMAN: Estrella Diamantina González y María Hinojosa, muchas gracias por estar con nosotros. El documental de María se estrena en español bajo el título “Estrella: la inmigrante imperfecta”. También está disponible en inglés. Para ver nuestra entrevista en inglés, visite democracynow.org. Soy Amy Goodman. Gracias por acompañarnos.
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