jueves, 7 de mayo de 2026

https://kaosenlared.net/soong-ching-ling-la-mitad-del-cielo/



Soong Ching Ling, la mitad del cielo

 

La Fundación Cátedra China ha publicado recientemente un texto de Antonio Segura Hernández titulado “Soong Ching Ling. La mitad del cielo” dedicado a glosar la vida y el pensamiento político de esta activista de la Revolución China, que representa destacadamente la lucha de las mujeres en el seno de la gran transformación que acompañó a las luchas sociales desatadas en este gigantesco país en el siglo XX.

La Fundación Cátedra China es una institución dedicada a promover el conocimiento de la vida cultural y del desempeño social de la República Popular entre la población española. Trata de acercar la realidad china a nuestro mundo, contaminado muchas veces por una visión intoxicada y exotista de la realidad de la vida en uno de los países más dinámicos, cultural y económicamente, del planeta. Conocer China, sin duda, es una condición necesaria para comprender el mundo en el que vivimos. Como también es importante entender que su realidad está marcada por un despliegue de energía vital que hunde sus raíces en el proyecto social inaugurado por la Revolución y que deriva del rejuvenecimiento nacional que significó la recuperación de su soberanía frente a la injerencia previa de las potencias occidentales.

El autor del texto, Antonio Segura, además de patrono de la Fundación es también un reconocido abogado progresista madrileño con el que tuve el honor de colaborar en varios procedimientos impulsados por la Asociación Libre de Abogadas y Abogados en mis ya lejanos tiempos de letrado. Además, Antonio es un destacado militante comunista y un profundo conocedor de la cultura y la sociedad chinas. Ha demostrado sobradamente su vocación internacionalista con su participación en procesos destacados relacionados con el cumplimiento del principio de justicia universal, persiguiendo a genocidas y exigiendo el respeto de los derechos humanos. Antonio, en definitiva, es un luchador social al mismo tiempo que un letrado estrechamente vinculado con la mejor tradición progresista de la abogacía de nuestro país, que hunde sus raíces en figuras destacadas como las de Eduardo Bariobero, José Antonio Balbontín o Jiménez de Asúa.

El texto de Antonio está dedicado a narrar la vida de Soong Ching Ling, una destacadísima militante de la Revolución China, que fue secretaria y esposa de Sun Yat Sen y fundadora de organismos como el Instituto de Formación Política para Mujeres, la Liga China de Protección de los Derechos Civiles o la Asociación de Salvación Nacional de Mujeres.

Soong Ching Ling participó de la revolución como intelectual, como militante, y como organizadora. Vinculada al ala izquierdista del Kuomintang, rechazó la línea política de Chiang Kai Shek cuando este decidió reprimir al movimiento obrero y tratar de aniquilar al Partido Comunista, con el que había firmado una alianza política. Como nos cuenta Antonio Segura:

“Soong Ching-Ling se opone contundentemente a este golpe, decisión que con el tiempo se ha demostrado que pudo cambiar la historia de China, al cambiar la correlación de fuerzas y el sucesivo desarrollo de las alianzas políticas de China. Protestó desde su posición en la dirección del Kuomintang y denunció la decisión de ese “ala derecha”, calificándola de traición a los principios revolucionarios del líder recién fallecido (Sun Yat Sen) y, por ende, del movimiento revolucionario hasta la fecha. Es el momento donde gracias a sus propios escritos podemos ver cuál es su determinación y posición, respecto al tema, al publicar su famosa ‘Declaración de Soong Ching Ling sobre la situación actual’, conocida como “Declaración de 14 de julio” muy reproducida y leída, donde decreta la ruptura con los renegados del Kuomintang. “

Como muestra de la determinación política de Soong Ching Ling podemos también citar uno de sus escritos, firmado en calidad de presidenta de la Liga China de Protección de los Derechos Civiles, en los años treinta del siglo pasado:

““¡Estamos listos para ir a la cárcel! ¡Queremos ir a la cárcel en aras de la salvación nacional! ¡Creemos que ésta es nuestra responsabilidad y nuestra gloria! Todos somos chinos. Todos queremos salvar a China de la destrucción. Siete líderes de la Asociación por la Salvación Nacional han sido arrestados, pero aún quedan 400 millones de personas, cuya ira patriótica y justa indignación no pueden ser eliminadas. ¡Que tengan cuidado los militaristas japoneses! ¡Pueden provocar el arresto de siete líderes, pero aún hay 400 millones de personas en toda China!”

Soong Ching Ling también promovió el movimiento cooperativo industrial Gung Ho, que pretendía reconstruir la industria armamentística y resolver los problemas de desempleo en China poniendo en marcha cooperativas industriales. En palabras de Antonio Segura:

“El movimiento Gung Ho logró una cuantiosa ayuda internacional para la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa. En 1941, Soong Ching Ling inicia en Hong Kong la campaña “Un tazón de arroz”, gracias a la cual consigue cuantiosas donaciones que entrega en su totalidad al movimiento Gung Ho con el fin de socorrer a los heridos y a los refugiados de guerra.”

Soong promovió activamente la educación femenina, el divorcio y la independencia económica de las mujeres, fundando instituciones como el Instituto de Formación Política para Mujeres o la Asociación de Salvación Nacional de Mujeres. En ellas, además de incentivar a las mujeres a la formación política y técnica, sobre todo a las campesinas y obreras, se acogía a las que huían de matrimonios concertados y se las aconsejaba sobre cómo conseguir el divorcio.

Tras la Revolución, Soong Ching Ling fue nombrada presidenta del Comité Popular Nacional para la Defensa de la Infancia de China, además de ostentar otros cargos como el de vicepresidenta de la República Popular. En 1952, y gracias al impulso de Soong Ching Ling, el Instituto para el Bienestar de China construyó en Shanghai el Hospital Internacional de la Paz para Cuidados Sanitarios de Mujeres y Niños. El 1 de junio de 1953 se inauguró el primer Palacio de Infancia del Instituto para el Bienestar construido en China, dirigido por ella.

En 1982, tras su muerte acaecida el 28 de mayo de 1981, se fundó la Soong Ching Ling Foundation -actualmente China Soong Ching Ling Foundation (CSCLF). Todos los presidentes de la República Popular China han formado parte de su patronato. La Fundación se dedica a promover el espíritu de Soong Ching Ling, rigiéndose por los tres principios de “ser benéficos para salvaguardar la paz mundial, promover la reunificación del país (a través del fortalecimiento de los intercambios a través del estrecho de Taiwán) y trabajar duro por las futuras generaciones.”

La biografía de Soong Ching Ling es la historia de una vida de compromiso personal con la comunidad, dedicada a la transformación social, los derechos de las mujeres y el avance político de las clases populares. El feminismo, el antiimperialismo y el respeto por la dignidad de la clase obrera se dan cita en su trayectoria y en su pensamiento. Pese a la distancia ideológica y práctica que nos pueda separar (o no) de la experiencia revolucionaria y de la sociedad de la República Popular, debemos agradecer a Antonio Segura y a la Fundación Cátedra China que rescaten, para el público hispánico, trayectorias de vida como la de Soong Ching Ling, marcadas por la lucha, la dignidad, y el compromiso social.

José Luis Carretero Miramar.

Se puede acceder al texto de Santiago Segura en el siguiente enlace:

La Fundación Cátedra China publica su tercer cuadernillo de trabajo: Soong Ching Ling, la mitad del cielo – Mundo Global

Compartir

 

https://kaosenlared.net/nuevo-crimen-cometido-por-las-autoridades-de-ocupacion-marroquies-contra-el-ex-preso-saharaui-abdelmoula-el-hafidi/


Nuevo crimen cometido por las autoridades de ocupación marroquíes contra el ex-preso saharaui Abdelmoula El Hafidi

+1

 

La Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes condena los crímenes de la ocupación y exige un mecanismo internacional para la supervisión de los derechos humanos

La Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes expresa su más enérgica protesta y condena absoluta ante el nuevo crimen cometido por las autoridades de ocupación marroquíes contra el ex-preso saharaui Abdelmoula El Hafidi.

Según los datos recibidos por la Liga, una fuerza de ocupación marroquí en vehículos oficiales secuestró la mañana de este lunes, 4 de mayo de 2026, en la zona de Jrifia (al sur de la ciudad ocupada de Bojador), al ex-preso civil Abdelmoula El Hafidi, quien había sido recientemente liberado de la prisión de Safi en Marruecos.

De acuerdo con la información documentada, los agentes de ocupación trasladaron al ex-preso a un paradero desconocido sin ofrecer ninguna razón legal, en una violación flagrante de todas las leyes y normas internacionales.

Tras varias horas de secuestro, Abdelmoula El Hafidi logró contactar con su familia para informarles de que había sido abandonado en una zona desierta y remota, a unos 175 km de la ciudad de Bojador, lo que pone su vida en grave peligro.

La Liga afirma que estas prácticas criminales recurrentes —que incluyen el secuestro, la tortura y el desplazamiento forzoso— no son más que un nuevo episodio en la serie de crímenes sistemáticos que la ocupación marroquí comete contra el pueblo saharaui indefenso.

Al denunciar este crimen, la Liga lanza un llamamiento urgente de auxilio a todos los organismos y organizaciones de derechos humanos internacionales y de la ONU, así como a las conciencias vivas del mundo, para exigir:

  1. La creación de un mecanismo internacional neutral e independiente para supervisar la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental, documentar las violaciones y crímenes cometidos contra civiles saharauis, y presentar informes periódicos y transparentes tanto al Consejo de Seguridad como al Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
  2. Una investigación internacional inmediata e independiente sobre el secuestro y el peligro al que ha sido expuesto el ex-preso Abdelmoula El Hafidi, y que los responsables rindan cuentas.
  3. La liberación de todos los presos y detenidos saharauis en las cárceles marroquíes, y el fin inmediato de la política de secuestro y desaparición forzada.

El silencio internacional ante estos crímenes solo alienta a la ocupación a continuar con la represión contra nuestro pueblo saharaui. Por ello, instamos a la comunidad internacional a intervenir urgentemente para detener las violaciones y garantizar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a vivir con dignidad y paz.

Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes

El Aaiún ocupado / Sáhara Occidental

4 de mayo de 2026

FR

La Ligue pour la protection des prisonniers sahraouis dans les prisons marocaines condamne les crimes de l’occupation et réclame un mécanisme international de surveillance des droits de l’homme

La Ligue pour la protection des prisonniers sahraouis dans les prisons marocaines exprime sa vive protestation et sa condamnation absolue face au nouveau crime commis par les autorités d’occupation marocaines contre l’ancien prisonnier sahraoui Abdelmoula El Hafidi.

Selon les informations recueillies par la Ligue, une unité des forces d’occupation marocaines circulant dans des véhicules officiels a kidnappé, ce lundi matin 4 mai 2026, dans la région de Jrifia (au sud de la ville occupée de Boujdour), l’ancien prisonnier civil Abdelmoula El Hafidi, qui venait d’être libéré de la prison de Safi au Maroc.

Conformément aux informations documentées, les éléments de l’occupation ont emmené l’ancien prisonnier vers une destination inconnue sans fournir de motif légal, en violation flagrante de toutes les lois et conventions internationales.

Après plusieurs heures d’enlèvement, Abdelmoula El Hafidi a pu contacter sa famille pour l’informer qu’il avait été abandonné dans une zone déserte et isolée, à environ 175 km de la ville de Boujdour, ce qui met sa vie en danger imminent.

La Ligue affirme que ces pratiques criminelles répétées —comprenant l’enlèvement, la torture et l’éloignement forcé— ne sont qu’un nouvel épisode de la série de crimes systématiques commis par l’occupation marocaine à l’encontre du peuple sahraoui sans défense.

En dénonçant ce crime, la Ligue lance un appel de détresse urgent à tous les organismes et organisations de défense des droits de l’homme, aux instances onusiennes et aux consciences vives du monde entier, pour exiger :

  1. La mise en place d’un mécanisme international neutre et indépendant pour superviser la situation des droits de l’homme au Sahara Occidental, documenter les violations et les crimes commis contre les civils sahraouis, et soumettre des rapports périodiques et transparents au Conseil de sécurité ainsi qu’au Conseil des droits de l’homme des Nations Unies.
  2. Une enquête internationale immédiate et indépendante sur le crime d’enlèvement et la mise en danger de la vie de l’ancien prisonnier Abdelmoula El Hafidi, afin que les auteurs en répondent.
  3. La libération de tous les prisonniers et détenus sahraouis dans les prisons marocaines, et l’arrêt immédiat de la politique d’enlèvement et de disparition forcée.

Le silence international face à ces crimes ne fait qu’encourager l’occupation à poursuivre la répression contre notre peuple sahraoui. C’est pourquoi nous appelons la communauté internationale à intervenir d’urgence pour mettre fin aux violations et garantir le droit du peuple sahraoui à l’autodétermination et à vivre dans la dignité et la paix.

Ligue pour la protection des prisonniers sahraouis dans les prisons marocaines

El Ayoun occupée / Sahara Occidental

4 mai 2026

 

https://kaosenlared.net/africa-barbarie-contra-civilizacion-que-pasa-en-mali/

África. Barbarie contra civilización: ¿Qué pasa en Malí?

+1

Por Eric Calcagno

El movimiento tribal tuareg va por la secesión del norte del país y la creación de una nación independiente. Los diarios de Bamako llaman a la unión y a la movilización general de la sociedad civil.

Con 1,2 millones de km2, la República de Malí es uno de los países más extensos de África, cuna de 22,3 millones de habitantes. Ha padecido continuos problemas internos desde la independencia de Francia en 1960, hechos de particularismos étnicos, de ambiciones individuales y de injerencias extranjeras. Sin embargo, la caída de Libia en 2011 marca un antes y un después en la violencia. Con la destrucción del Estado libio perpetrada por occidente, varias facciones pudieron armarse y financiarse e invadir Mali. Sobresalen dos movimientos, uno tribal, identificado como tuareg, cuyo objetivo es la secesión del norte del país y la creación de una nación independiente. El otro es confesional, que con diferentes apelaciones tiene por terminal la organización terrorista Al Qaeda. Busca establecer la Sharía en todo el territorio maliense, una interpretación literal del Corán que termina con toda institucionalidad. A principios de 2012 estas dos corrientes se aliaron contra el gobierno de Bamako –la capital- y lograron disponer de unos 2000 efectivos que provocaron un golpe de Estado así como una intervención militar francesa. Con la extensión de los ataques yihadistas, la presencia francesa se amplió a los países vecinos, en una situación de guerra endémica donde separatistas y terroristas eran mantenidos a raya sin ser destruidos. Es uno de los motivos de las revoluciones del Sahel desde 2020, encabezadas por Ibrahim Traoré en Burkina Faso, Abdourahamane Tchiani en Níger y Assimi Goïta en Mali. Con fuerte apoyo popular y sindical, sostenidos por el clero musulmán y cristiano, estos tres países convergen en la Asociación de Estados del Sahel (AES). Los objetivos son el combate al terrorismo islámico y al secesionismo, la nacionalización de los recursos naturales –sobre todo la minería- y la expulsión de las tropas francesas y extranjeras. También buscan abandonar el Franco-CFA, la moneda administrada por la antigua metrópoli. Es un programa de soberanía nacional, de integración regional y de desarrollo económico y social, en la tradición de Thomas Sankara, líder de Burkina Faso admirador del Ché y condecorado por Fidel, asesinado por Francia en 1987.

Creemos que es la perspectiva adecuada para analizar el ataque realizado este 25 de abril contra las ciudades más importantes de Malí. En un eje noreste sudoeste transversal al territorio, Kidal, Gao, Sevare, Kati y Bamako fueron el objetivo de una nueva alianza entre los tuaregs y los terroristas. El hecho de buscar “decapitar” la conducción político-militar maliense, con atentados en Kati contra el presidente Goïta y el ministro de defensa Sadio Camara –quien cayera en combate la noche del 25-, los ataque coordinados con infiltrados en las aglomeraciones y drones preparados llevan una firma. Esos 12 mil soldados que los facciosos pusieron en el campo no se financiaron, ni entrenaron, ni se armaron solos. Esa es la firma de occidente. ¿Será porque las naciones del AES prefieren la asistencia militar rusa? ¿O qué China financia las obras de infraestructura? ¿O salen de la órbita de la metrópoli colonial para integrar el Sur Global? Sin duda una mezcla de todo eso.

Los diarios de Bamako llaman a la unión y a la movilización general de la sociedad civil contra la agresión. También reproducen el discurso del presidente Goïta, que lamenta pérdidas humanas, recuerda al amigo Sadio y con determinación afirma la voluntad de continuar la guerra. Parece que la ciudad de Kidal ha caído en manos enemigas (los defensores occidentales de los derechos de las mujeres podrán apreciar como las tratan los yihadistas). En el resto del país los ataques habrían sido rechazados. En los medios rusos destacan la participación del cuerpo africano en la resistencia y la contraofensiva, que logró impedir un golpe de Estado en Malí. Hablan de entre 200 hasta 2000 bajas en las filas golpistas. Poco se sabe de las propias. Es la guerra.

Aunque lo que más sorprende es la prensa occidental. La gran mayoría, presuman de progresismo o sean de derecha califican a la coalición tuareg-terrorista como “insurgentes”. Habría disensos entre los militares rusos (al que llaman “África Corps”) y el ejército de Malí. Los gobiernos patriotas del Sahel son calificados como “Junta”, como si se tratara de Pinochets o Videlas africanos. Es más simpático que describir al líder faccioso Iyad Ag Ghaly, con pedido de captura de la Corte Penal Internacional. En efecto, es acusado de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, entre los que destacan el asesinato de prisioneros, esclavitud sexual, violación, persecución de mujeres y niñas, mutilación, tortura, destrucción de mezquitas y monumentos históricos. Un currículo similar al de Ahmed al-Charaa, el presidente de facto en Siria.

Quizás ese sea el libreto que occidente tiene para Malí: convertirlo en una nueva Siria regida por fundamentalistas islámicos, al precio del desmembramiento territorial exigido por los tuaregs. Sería asestar un duro golpe para la AES y los proyectos de integración en África, del mismo modo que la agresión a Irán es un ataque a los BRICS, y que la colonización de América Latina avanza al paso del portaaviones USS Nimitz. Es la guerra y es mundial.

 

Fuente: Resumen Latinoamericano



 
https://kaosenlared.net/comandante-del-ejercito-de-ocupacion-avi-blot-matamos-a-los-palestinos-como-nunca-lo-habiamos-hecho-desde-1967/


Comandante del ejército de ocupación, Avi Blot: «Matamos a los palestinos como nunca lo habíamos hecho desde 1967»

+2

 

El comandante de la región central del ejército de ocupación, Avi Blot, se jactó de haber matado a palestinos en la Cisjordania ocupada. Dijo: “Matamos en cantidades que no se habían visto desde 1967”.

Según lo publicado por el periódico Haaretz, Blot admitió, en una reunión privada reciente, que el ejército israelí hace distinciones, en su política de “aplicación de la ley”, entre los judíos y los palestinos que lanzan piedras en Cisjordania ocupada. “El hecho de que los soldados disparen contra los judíos tiene consecuencias sociales difíciles”, dijo Blot.

Blot se jactó de que había “relajado” las instrucciones para abrir fuego contra los palestinos, especialmente en lo que respecta a quienes intentan cruzar el muro de separación racial. Dijo: “Hoy, en la zona de contacto, se permite detener a los sospechosos, incluso disparando hacia las rodillas o partes inferiores del cuerpo, con el objetivo de crear conciencia sobre la existencia de ese obstáculo”.

Y añadió, en tono irónico, hablando sobre el gran número de palestinos que resultaron heridos en las piernas: “Hoy en día, hay muchos ‘monumentos conmemorativos’ en los pueblos palestinos, en memoria de aquellos que intentaron infiltrarse y resultaron heridos. Hay un precio que hay que pagar por ello”.

Afirmó que el ejército de ocupación actúa con una “agresividad precisa”, con el objetivo de evitar que se repita el ataque del 7 de octubre en Cisjordania. Además, dijo que el ejército intenta “convertir las aldeas en campos de enfrentamiento continuos”.

Blot afirmó que el ejército mató a unos 1500 palestinos en el transcurso de tres años. Según él, el 96% de esos palestinos estaban “implicados” en actos violentos, mientras que el 4% no lo estaba. Además, el 70% de ellos portaba armas de fuego, según sus afirmaciones.

En su justificación para el uso de la fuerza, dijo que “quien se levante con la intención de matarte, debes matarlo primero”. Consideró que esta era una “regla en el Medio Oriente”. Agregó que el ejército mató a 42 palestinos que lanzaban piedras durante el año 2025, calificando esto como “terrorismo”.

Diferenciación entre lo “naranja” y lo que no lo es

Por otro lado, Blot admitió que se negaba a utilizar balas reales contra los colonos que lanzaban piedras, a pesar de que “el peligro era el mismo en ambos casos”. Se refirió a incidentes anteriores en los que colonos resultaron heridos por las balas de las fuerzas de ocupación, lo que causó gran conmoción en la sociedad israelí.

Se dieron ejemplos de incidentes en los que se disparó contra colonos, entre ellos un menor de 15 años. También hubo casos en los que otros atacaron a las fuerzas de ocupación. Se afirmó que tales situaciones deberían resolverse por otros medios, como el uso de la fuerza para disolver los disturbios o mediante arrestos.

Blot también señaló que disparar contra los colonos “puede tener consecuencias que van más allá del aspecto práctico”. Consideró que generalizar esta práctica “podría llevar a resultados contraproducentes”. Finalmente, admitió abiertamente: “Sí, existe una distinción específica entre los casos”.

En ese mismo contexto, se refirió al tema de los arrestos administrativos. Señaló que hay más de 4 mil palestinos detenidos de forma administrativa. En cambio, esta práctica no se aplica a los colonos, tras la decisión del ministro de Defensa de Israel de abolir los arrestos administrativos para los judíos.

Blot dijo que esta situación refleja un claro desequilibrio. Agregó: “Comencemos por aquí, y luego hablemos sobre las instrucciones para abrir fuego”. Con ello se refería a la diferencia en la forma en que se trata a los palestinos y a los israelíes dentro del sistema de seguridad.

Estas declaraciones ponen de manifiesto una política que consiste en el uso excesivo de la fuerza contra los palestinos, al mismo tiempo que se permite que los colonos actúen con violencia, sin ningún tipo de restricción. Todo esto ocurre en un contexto en el que las críticas internacionales sobre el comportamiento del ejército israelí en Cisjordania van en aumento.

 

Diario Al-Quds Libération صحيفة القدس ليبراسيون

+2
Compartir


 
https://kaosenlared.net/los-palestinos-de-cisjordania-crean-patrullas-nocturnas-para-defenderse/


Los palestinos de Cisjordania crean patrullas nocturnas para defenderse

+1

Los palestinos de Cisjordania han creado patrullas que pasan las noches defendiendo sus aldeas contra los ataques terroristas de los colonos israelíes.

Bajo la luna de medianoche, en la cima de la montaña que domina el pueblo de Sinjil, los lugareños envían señales con linternas a las colinas del otro lado del valle.

Estos rayos de luz, combinados con las pequeñas linternas, utilizadas habitualmente como decoración durante el Ramadán, que rodean una pequeña tienda de campaña, forman parte de un sistema de alerta en tiempo real. Son una señal de que el pueblo está en alerta y vigilando.

“¿Ves esta luz?”, pregunta uno de los jóvenes en voz baja, señalando un resplandor parpadeante en la colina de enfrente. Asintió. Por un momento nadie habla. El viento es mordaz a esta altitud y debajo el pueblo queda sumido en la oscuridad total.

“Eso significa que están ahí”, dijo. “Déjalos mirar, como nosotros”.

A medida que la frecuencia de los ataques de colonos a los pueblos palestinos alcanza niveles sin precedentes sin que las autoridades intenten detener la escalada de violencia en toda la Cisjordania ocupada, son los grupos de voluntarios locales, conocidos como comités de protección o guardias nocturnos, los que forman la primera línea de defensa. contra una violencia casi diaria.

Uno de ellos es el grupo de jóvenes que organizan patrullas nocturnas en Sinjil.

La tienda, hecha de una fina lona tendida sobre postes metálicos, cuyos bordes están sostenidos por piedras para resistir el viento, se ha convertido, a pesar de su modestia, en la primera línea del pueblo.

Sillas de plástico están alineadas a los lados y un cargador de teléfono común cuelga de una conexión eléctrica improvisada, alimentando dispositivos que lo mantienen conectado al pueblo durante la noche.

Como todos los que vienen aquí, los hombres oscilan entre la somnolencia y el estado de alerta, haciendo malabarismos con su trabajo diario y la obligación de permanecer despiertos hasta el amanecer.

“Desde principios del año pasado, y debido a la escalada de ataques contra Sinjil, hemos considerado necesario formar un comité compuesto principalmente por voluntarios”, explica RM, un participante habitual del pueblo.

“Necesitábamos organizar los turnos de manera más eficiente y pasar del ‘faza’ a un sistema más estructurado”.

“Faza” es un término familiar palestino que designa el momento en que un grupo de personas corre en ayuda de otros miembros de la comunidad, lo que supone la expresión espontánea de la ayuda mutua entre palestinos.

En medio de la escalada de los pogromos de los colonos, los otros miembros de la comunidad palestina son la única protección que tienen contra los ataques violentos, que continúan matando en las ciudades de Cisjordania.

Desde principios de año, más de 260 palestinos han resultado heridos durante los ataques llevados a cabo por colonos israelíes. Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), se ha triplicado el promedio mensual de 30 a 105 heridos por mes en 2023.

RM afirma que en Sinjil estos ataques se han vuelto casi diarios. “Con el viejo método ya no podíamos defender a nuestro pueblo y nuestras tierras”, explica.

En julio del año pasado, un ataque a gran escala de los colonos cerca de la ciudad dejaron dos palestinos muertos y al menos otros 58 heridos.

Desde entonces, los testimonios locales indican un cambio radical en la frecuencia de los ataques, pasando de alrededor de un incidente por mes antes del 7 de octubre a ataques casi diarios contra la aldea.

“¿Con qué frecuencia sucede esto ahora?”, le pregunté. RM deja escapar una pequeña risa. “Ya no contamos así”, responde. “Contamos las noches tranquilas”. Hace una pausa. “Y no hay muchos”.

Anteriormente, los voluntarios dependían de una “faza” individual cada vez que ocurría un ataque, informando a vecinos y conocidos. Pero a medida que los ataques se volvieron más violentos y frecuentes, se volvió esencial establecer comités para vigilar el área circundante y dar la alarma, para permitir que la aldea se reúna y defienda a sus habitantes desarmados.

“Tan pronto como vemos a los colonos atacando, advertimos a los residentes a través de WhatsApp o majshir (walkie-talkies)”, explica RM, especificando que este mecanismo de protección se basaba simplemente en números. La misión principal no es el ataque; no tenemos herramientas ni armas comparables a las de los colonos. Pero nos esforzamos por reunirnos en gran número en áreas que podrían ser atacadas, para disuadir un ataque incluso antes de que comience”.

Una notificación rompe repentinamente el silencio. Uno de los hombres levanta su teléfono, lee rápidamente el mensaje y luego levanta la vista. “Movimiento”, dice.

Nadie entra en pánico, pero el ambiente cambia. Dos de ellos toman linternas y se van a la oscuridad. Regresan y discuten extensamente los peligros de la situación. “Los ataques siempre ocurren inesperadamente, normalmente después de medianoche, cuando los palestinos duermen o cuando han ido a trabajar fuera de la aldea o en el campo. Los atacantes suelen estar fuertemente armados y debemos reaccionar muy rápidamente”.

La primera noche del Ramadán, el comité de Sinjil fue sorprendido por un ataque de una veintena de colonos; un hombre resultó herido y varios fueron detenidos, encarcelados durante una semana y brutalmente golpeados. Al mismo tiempo, el ejército desmanteló y confiscó la tienda del comité.

Los voluntarios continuaron trabajando por turnos durante varios meses en el frío y la oscuridad, hasta que los residentes de la aldea se unieron para comprar y reconstruir otra tienda de campaña. Su trabajo continúa, al igual que los ataques de los colonos.

El resurgimiento de una antigua tradición

El surgimiento de comités de protección popular en las aldeas palestinas no es sólo un eco de formas pasadas de acción colectiva, sino el renacimiento de una tradición profundamente arraigada de autoorganización comunitaria que se remonta a primera intifada, aunque las condiciones políticas son muy diferentes.

“A pesar del diferente contexto político, nuestra experiencia histórica de la primera intifada es similar a la de los comités actuales”, dijo RS un miembro de un comité popular del campo de refugiados de Yenin.

Ahora vive en el barrio de Al Jabriyat de Yenin. Después de que los residentes en el campo de refugiados fueran desalojados por la fuerza no se les permitió regresar.

Entre 1987 y 1993, la primera intifada fue una lucha por la supervivencia diaria. Los palestinos desarrollaron sus propios sistemas para sobrevivir a los toques de queda, los cierres y la constante amenaza de detención.

Surgieron comités locales en barrios, aldeas y campos de refugiados para organizar la distribución de alimentos, ofrecer clases clandestinas cuando se cerraban las escuelas, y proporcionar asistencia médica básica cuando se bloqueaba el acceso a los centros de salud.

“Esto ha proporcionado muchos modelos de trabajo colectivo y resiliente. Nadie tenía hambre en ese momento; cualquiera que lo necesitara encontraría a alguien que lo ayudara y le echara una mano. Muchos residentes ofrecieron sus casas, mezquitas y clubes a los desplazados del campo. Nadie dormía bajo las estrellas”, añade RS.

“Ahora es diferente”, añadió suavemente. “Pero también es lo mismo”.

Las unidades nocturnas

Según la Comisión de Resistencia contra los Asentamientos, un organismo oficial alineado con la Autoridad Palestina que documenta la actividad de los asentamientos israelíes, los orígenes de la última encarnación de los comités de protección se remontan a 2015, en gran parte como resultado del devastador ataque incendiario de Duma. En el ataque murieron miembros de la familia Dawabsheh, entre ellos Alí, de 18 meses, y sus dos padres.

“La necesidad de guardias nocturnos quedó clara como medio para prevenir los ataques de los colonos”, afirmó Amir Daoud, director de documentación de la Comisión. “En esta etapa se creó la coordinación con fuerzas locales y organizaciones estudiantiles, y se formó un número limitado de comités en las aldeas más vulnerables a los ataques, con apoyo logístico simple como herramientas de comunicación”.

Un ejemplo bien conocido es el de las “unidades nocturnas” en lugares como Beita Village y durante la batalla por Jabal Sabih. Este modelo, sin embargo, permaneció limitado hasta el 7 de octubre, cuando, según Daoud, la violencia de los colonos se intensificó drásticamente en Cisjordania, redefiniendo el papel de los comités.

Lo que comenzó como meras iniciativas locales de guardias nocturnos ha evolucionado hasta convertirse en un sistema más amplio de protección comunitaria, incluso contra repetidos intentos de ataques incendiarios nocturnos contra hogares. “Esto contribuyó a la difusión del modelo de comité en muchas comunidades”, añadió.

Pero su papel, subraya Daoud, va más allá de la protección inmediata. En un contexto donde la violencia a menudo no se denuncia ni se cuestiona, estos comités se han convertido en una forma de documentación de campo y rendición de cuentas pública.

“Los comités transmiten la situación, momento a momento, desde el interior de las aldeas y zonas amenazadas, lo que nos da la capacidad de actuar de forma jurídica y en los medios de comunicación de forma rápida y eficaz. Sin esta presencia popular, muchos atentados seguirían siendo invisibles o difíciles de probar. Para nosotros constituyen un elemento esencial del sistema de resistencia y no simplemente una herramienta organizativa”.

Una organización descentralizada

Más que centralizada, su estructura es deliberadamente heterogénea y local. Cada aldea se organiza según su geografía y las amenazas específicas que enfrenta, ya sean caminos de colonos, proximidad a puestos de avanzada o planes de incursión.

Si bien algunas comunidades operan con apoyo externo y herramientas de coordinación más avanzadas, otras dependen de recursos mínimos, lo que refleja un sistema de protección fragmentado pero flexible.

Sin embargo, si la ética de la solidaridad colectiva y el “sumud” permanecen intactos, las herramientas han evolucionado fundamentalmente. Lo que alguna vez se organizó a través de folletos, huelgas y movilizaciones cara a cara, ahora se ha desplazado hacia infraestructuras digitales que permiten la coordinación en tiempo real y la documentación inmediata.

Esta transformación introdujo una nueva dimensión crucial: la capacidad de traducir experiencias locales de violencia en historias mundialmente visibles.

“Las redes sociales han redefinido la naturaleza del trabajo colectivo dentro de los comités de protección”, dice RS, miembro del comité de Yenín. “Dependen en gran medida de aplicaciones como WhatsApp y Telegram para una coordinación instantánea, ya sea informando sobre los movimientos de los colonos u organizando guardias nocturnos”.

Este tipo de comunicación instantánea brinda a los comités una gran capacidad de respuesta rápida y reduce la necesidad de estructuras organizativas complejas. “Cualquiera puede ser parte de la red”, añade.

Hacer más con menos y compartir la carga

Incluso cuando aprovechan las tecnologías digitales, los comités de protección locales siguen obstaculizados por recursos limitados y terreno impredecible.

Un estudio realizado por la ONG local Fundación Palestina para la Promoción del Diálogo Mundial y la Democracia pone de relieve los desafíos que enfrentan los clubes juveniles, las organizaciones comunitarias y los comités vecinales y de voluntarios, incluyendo la falta de recursos logísticos, equipo de protección personal y equipo avanzado, lo que coloca a los voluntarios en una situación muy difícil.

Estos grupos también han sido objeto de acoso y ataques por parte de colonos y el ejército israelí, incluyendo incidentes de fuego directo contra voluntarios durante patrullas nocturnas. En la aldea de Beit Lid, al este de Tulkarm, que ha sufrido repetidos ataques de colonos, los comités se han enfrentado a problemas inesperados.

Jóvenes de la aldea informaron haber recibido repentinamente mensajes en sus grupos de WhatsApp que parecían provenir del teléfono de otro voluntario que había sido detenido esa misma noche por las tropas israelíes. Los mensajes advertían contra cualquier reunión o intento de movilización en respuesta al ataque.

“Los mensajes sembraron confusión y dudas dentro de los grupos, ya que los miembros intentaban determinar si eran auténticos o si se habían enviado bajo coacción”, explica AS, miembro de un comité. Posteriormente, los participantes comprendieron que el teléfono se había utilizado durante la detención, transformando una herramienta de coordinación en un medio de intimidación.

A pesar de esa interrupción, los comités reanudaron gradualmente su coordinación, adaptando sus prácticas de comunicación con mayor precaución y verificación.

El episodio puso de manifiesto no solo los riesgos físicos a los que se exponen los voluntarios, sino también la evolución de los métodos utilizados para obstaculizar y retrasar la respuesta colectiva.

La ayuda mutua

Los comités también operan mediante iniciativas de ayuda mutua para afrontar las consecuencias de un ataque de colonos. En lugar de dejar que las familias afectadas soporten solas toda la carga de los daños, el comité distribuye la responsabilidad dentro de la comunidad en general, considerando las pérdidas como una carga social y económica compartida.

El pueblo de Qaryut es un buen ejemplo: ha creado un fondo de compensación comunitaria para las personas afectadas por los ataques de los colonos. “Formamos un comité de ocho personas y dividimos las tareas entre ellas”, explica SA, miembro del comité.

“Algunos miembros se encargan del seguimiento y la organización, otros de evaluar los daños causados ​​por los ataques para facilitar la compensación, y otros más del sistema de alerta inmediata para los vecinos del pueblo”.

El mecanismo de compensación, explica, se creó para garantizar que las pérdidas no recaigan únicamente sobre las víctimas. “La idea era que nadie se sintiera solo ante lo sucedido”, aclara, explicando que esta iniciativa, financiada íntegramente con fondos propios, tiene como objetivo brindar apoyo financiero para la propiedad dañada, las tierras de cultivo incendiadas y las familias afectadas.

Este sistema se activó en respuesta a los repetidos ataques de colonos en Qaryut, incluyendo una incursión en septiembre de 2024 en la que dos palestinos resultaron heridos, y un ataque en marzo de 2026 contra pueblos vecinos que dejó tres heridos e incendió varios vehículos y propiedades municipales.

Los vecinos afirman que los colonos están desatando la violencia contra la población, los equipos agrícolas y los productos de la tierra.

Además de la compensación económica, el fondo también proporciona atención médica y suministros básicos a los heridos en los continuos ataques, fortaleciendo así un sistema más amplio de resiliencia comunitaria ante la violencia reiterada de los colonos.

En toda Cisjordania, las comunidades han desarrollado sus propias versiones de este sistema, utilizando diferentes herramientas, en distintos contextos y asumiendo diferentes riesgos. Pero la lógica es la misma en todas partes: ante la falta de protección desde arriba, lo único que separa a una aldea palestina del próximo ataque es la propia aldea.

El fondo de compensación en Qaryut, los grupos de WhatsApp en Beit Lid, las patrullas nocturnas en Sinjil: cada aldea ha encontrado su propia respuesta a la misma pregunta: ¿cómo proteger lo que te pertenece cuando nadie más lo hace?

Al salir del campamento de Sinjil, un equipo termina su turno mientras llega otro. Un pequeño grupo se reúne dentro de la tienda para un breve relevo, durante el cual un joven entrega el informe de turno e informa al equipo entrante de lo observado en las últimas horas.

Luego, el nuevo equipo se instala; algunos han traído botellas de bebidas energéticas y cigarrillos, que colocan sobre la mesa. La noche, como todas las noches, apenas comienza.

Dominique Muselet https://mondoweiss.net/2026/04/the-night-guards-inside-the-grassroots-network-fighting-back-against-israeli-settler-attacks/

 

 

+1
Compartir


 
https://kaosenlared.net/antonio-turiel-ya-estamos-en-el-declive-energetico-peor-que-2008/



Antonio Turiel: «Ya estamos en el declive energético (peor que 2008)»

+3
+3
Compartir

 
https://kaosenlared.net/el-petroleo-se-acerca-a-un-umbral-critico-que-amenaza-con-desencadenar-una-recesion-global/


En primer plano, una mano humana sostiene una gota de petróleo negra y brillante; dentro de la gota se ve un mundo microscópico: campos de cultivo, tuberías de PVC, medicamentos, una cadena de frío con alimentos, y componentes electrónicos. En segundo plano, una civilización urbana e industrial (ciudades, carreteras, barcos, tractores). Un lado de la imagen muestra un campo de cultivo; el otro lado, una atmósfera contaminada con refinerías al fondo.

El petróleo se acerca a un umbral crítico que amenaza con desencadenar una recesión global

+1

El mercado energético mundial atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas. La escalada del precio del petróleo, impulsada por la agresión militar de EEUU e Israel contra Irán y las interrupciones del suministro, ha situado al crudo cerca de un nivel que los analistas consideran “crítico” para la economía capitalista global.

En las últimas semanas, el barril de Brent ha llegado a superar los 120 dólares, un máximo de varios años, en un contexto marcado por el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial. Este encarecimiento ha encendido las alarmas entre gigantes financieros globales como los bancos de inversión y entre organismos internacionales, que advierten de consecuencias inmediatas sobre la actividad económica. Sus analistas subrayan que cuando el petróleo se mantiene por encima de ciertos niveles —en torno a los 110/120 dólares— el impacto deja de ser asumible para muchos sectores industriales. El aumento de costes energéticos reduce beneficios empresariales, paraliza inversiones y puede llevar a una cascada de cierres temporales o definitivos de fábricas.

Industrias bajo presión y riesgo de estanflación

El encarecimiento del crudo no solo afecta a la energía. Su impacto se extiende a toda la cadena productiva: transporte, agricultura e industria pesada. El aumento del precio de los combustibles encarece los fertilizantes, los alimentos y los bienes de consumo, generando una presión inflacionaria persistente.

Este fenómeno sitúa a la economía global ante el riesgo de estanflación: bajo crecimiento con alta inflación. De hecho, el Fondo Monetario Internacional ya ha advertido de que, si el petróleo se mantiene en niveles elevados durante un periodo prolongado, el crecimiento mundial podría caer por debajo del 2%, un umbral históricamente asociado a recesiones.

El factor geopolítico: clave en la crisis

La agresión de Estados Unidos contra Irán y la respuesta de éste último ha alterado las rutas comerciales y reducido la oferta disponible. El cierre o limitación del tránsito en Ormuz ha provocado acumulaciones de crudo y disrupciones logísticas sin precedentes. Las amenazas y el rumbo vacilante de la administración Trump ante el atolladero en que se ha metido (esperaba un desenlace rápido como en Venezuela, en este caso con una caída rápida del régimen) genera una enorme incertidumbre que ha hecho que, ante la posibilidad de un acuerdo diplomático ha llegado a provocar caídas puntuales del petróleo por debajo de los 100 dólares y subidas en las bolsas internacionales, lo que refleja la extrema sensibilidad de la economía capitalista global a cualquier cambio en el suministro energético.

¿Punto de no retorno?

Algunos analistas consideran que el sistema económico mundial se aproxima a un “punto de no retorno” si la crisis energética se prolonga. Este escenario implicaría una combinación de racionamientos de energía y cierres industriales, caída del consumo, endurecimiento de las condiciones financieras, paro masivo…, es decir, una crisis del sistema capitalista global de enorme y quizás desconocida envergadura.

Aunque algunos organismos pronostican que el impacto podría ser temporal si se normaliza el flujo energético en los próximos meses, lo cierto es que no se vislumbra en el horizonte el final de un conflicto en que la principal potencia imperialista está empantanada y que, dado el nivel de destrucción de las infraestructuras y el imparable declive de las reservas, no podrá recuperar el nivel anterior.

+1
Compartir