Luis Rogel exponiendo noticias de verdad.
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lunes, 2 de febrero de 2026
Publicamos una carta abierta en apoyo a Baki Devrimkaya, acusado injustamente y a la espera de juicio. Al final se encuentra el enlace para firmar.
Baki Devrimkaya, estudiante de enfermería y activista solidario con Palestina, se enfrenta a un proceso de apelación por un supuesto delito de coacción. ¡Convocamos un acto de solidaridad para acompañarle en el juicio el 10 de febrero a las 10 de la mañana!
La denuncia por coacción se basa en la ocupación de un aula el 14 de diciembre de 2023 en la Universidad Libre de Berlín. Allí, Baki defendió de forma totalmente pacífica el acceso al aula ocupada contra algunos alborotadores, que ya habían arrancado carteles e imágenes con citas genocidas de políticos israelíes delante del aula y habían acosado a los activistas a la entrada del aula. En primera instancia, Baki ya fue absuelto judicialmente de las acusaciones infundadas de lesiones e injurias, pero fue acusado de un supuesto delito de coacción.
La ocupación del auditorio fue una de las muchas en Berlín que fueron reprimidas y disueltas con una violencia policial masiva. Las autoridades siguen criminalizando por diversos medios las protestas en solidaridad con Palestina. Especialmente en el otoño de 2023, las manifestaciones fueron incluso prohibidas por completo en muchos casos.
Por lo tanto, la acusación infundada contra Baki no es un caso aislado, sino que forma parte de una campaña de represión masiva contra los activistas solidarios con Palestina. Desde el 7 de octubre de 2023, cientos de estudiantes y participantes en manifestaciones se enfrentan a demandas por haber sido denunciados en el marco de ocupaciones de aulas y manifestaciones por haberse pronunciado contra el genocidio en Gaza.
El cierre de las cuentas bancarias de la organización Rote Hilfe y la campaña de difamación de la derecha contra el candidato a la alcaldía de Neukölln, Ahmed Abed, también forman parte de esta represión estatal y mediática. A nivel internacional, el movimiento palestino también ha sido perseguido con acusaciones infundadas, como es el caso reciente del ferroviario y portavoz de Révolution Permanente, Anasse Kazib, acusado de apología del terrorismo por unos tuits en solidaridad con Palestina y cuyo juicio aún está pendiente.
A pesar de la represión, el movimiento palestino sigue movilizando a millones de personas en todo el mundo y ha dado lugar a acciones progresistas como la huelga general en Italia y el bloqueo de los envíos de armas por parte de los trabajadores portuarios de todo el mundo, lo que abre una perspectiva para el fin del genocidio. También en Alemania, las direcciones sindicales deben oponerse claramente a esta represión, respaldando a activistas como Baki pero también en solidaridad con todos los trabajadores y trabajadoras del mundo que han sido despedidos o han sufrido represión por su solidaridad con Palestina.
El propio Baki ha entendido su defensa de la ocupación del aula en la Universidad Libre de Berlín como una expresión de la alianza internacionalista entre estudiantes y trabajadores: "Para mí, como trabajador de la salud que defiende sobre todo a nuestros compañeros del sector sanitario en Gaza y lucha por una vida segura y digna para todas las personas, estaba claro: Este aula ocupada debe protegerse de todo tipo de ataques, ya sea por parte de provocadores que acosan, molestan y amenazan a estudiantes pacíficos, o por parte del Estado y sus servidores, que han expulsado a estos estudiantes pacíficos del aula con cientos de agentes".
El juicio de Baki es un ejemplo para el Estado alemán, con el que quieren intimidarnos a todos. Pero para nosotros es un juicio por la humanidad, contra el genocidio, contra la complicidad de Alemania y contra todas las guerras del mundo que son libradas o apoyadas por potencias imperialistas. Asimismo, queremos defender en este juicio la libertad de reunión: ¡nadie debe ser castigado por ejercer la defensa de nuestras manifestaciones!
Los firmantes exigimos: ¡Absolución para Baki! ¡Alto al genocidio en Gaza y abajo la criminalización de las voces solidarias con Palestina!
Para firmar el petitorio, haz click aquí.
La Izquierda Diario de Uruguay conversó con integrantes de la Asamblea por un Mar Libre de Petroleras sobre la situación actual del país, cuando está llegando el buque que comenzaría la prospección sísmica en el mar en búsqueda de petróleo y en el marco de las actividades y movilizaciones que están desarrollando para alertar sobre los riesgos de estas actividades.
Los sucesivos gobiernos uruguayos han mantenido las iniciativas del modelo extractivista que el país ha consolidado en las últimas décadas.
La renovada búsqueda de hidrocarburos en el mar es parte de esta política, que tuvo como respuesta que se constituyera en 2025 la Asamblea por un Mar Libre de Petroleras.
Compartimos con lectoras y lectores una entrevista con algunxs de sus integrantes, para conocer más en profundidad sus planteos.
- ¿Cómo se conformó Mar Libre de Petroleras?
La Asamblea se formó en febrero de 2025 ante el llamado a puesta de manifiesto y posterior audiencia pública por parte del Ministerio de Ambiente para proyectos de búsqueda de hidrocarburos costa afuera, en principio para organizar la participación en esas instancias formales.
Nuestra primera reunión la tuvimos el 5 de febrero con personas de distintos departamentos del país y de la Argentina que venían de atravesar procesos similares en torno al offshore.
A partir de ahí la composición se fue ampliando, siempre con la identidad asamblearia, horizontal y diversa en la toma de las decisiones colectivas. Desde el comienzo la asamblea tiene entre sus integrantes a personas que vienen de diversas luchas ecoterritoriales y antiextractivistas, tanto individualmente como los propios colectivos que llevaron adelante y sostienen esas acciones.
- ¿Tiene conexión con otros colectivos de la región?
En cuanto a la articulación con otros espacios podemos mencionar a SUNTMA sector pesca, en tanto rama de la actividad económica que se vería afectada, con otros sindicatos que nos han brindado apoyo para imprimir materiales, prestado sus locales para actividades, con la Coordinación por Palestina entre otras.
En cuanto a lo regional nos hemos vinculado con diferentes organizaciones sobre todo de Argentina como el Observatorio Petrolero Sur, Mirá Socioambiental , la Asociación de Abogades ambientalistas, charlas e intercambios con Tratado por el fin de los combustibles fósiles, con la alianza Costa Rica libre de perforación entre otras.
En el país somos parte de la RUC (Red Unión de la Costa). Asimismo en torno a los aspectos legales trabajamos con el apoyo de SOCOBIOMA y en coordinación con Tratado Ético Animal.
- ¿Qué acciones han realizado desde Mar Libre de Petroleras?
Nuestras acciones han sido de lo más diversas conforme el conflicto se fue acelerando y la incorporación de muchísimas personas nos ha permitido desarrollar territorialidad en casi todos los departamentos, para esto fue y sigue siendo clave la campaña de recolección de firmas cuya primera entrega al Ministerio de Ambiente de más de veinte mil para la cual organizamos una gran movilización con permanencia y posterior marcha el 15 de diciembre pasado.
Va de suyo decir que nos presentamos en todas las audiencias públicas, viajando también un gran número de compañeres a la última que se realizó en Maldonado en agosto y nos permitió ganar mayor visibildad en medios nacionales. Desde julio organizamos acciones coordinadas en distintos puntos del país , cadenas humanas en muchas playas desde Montevideo a Rocha y en Melo y Colonia, en la última se sumó la grupalidad de uruguayes en Baleares.
Hicimos una primera gira informativa en junio, participamos en ferias, festivales, conciertos, intervenimos en la vía pública, colgamos banderas en puentes y torres de guardavidas, entregamos folletos informativos, contactamos a prensa local y extranjera Otro punto importante es la presentación de una medida cautelar de no innovar en noviembre pasado ante la justicia civil en la cual pedimos que las empresas y ANCAP se abstengan de comenzar las operaciones y en el juicio principal vamos por la nulidad absoluta de los contratos.
- ¿Que opinan de lo que viene haciendo el gobierno con respecto a la búsqueda de petróleo y los impactos de la prospección sísmica? ¿ Hay diferencias con respecto al gobierno anterior?
Más que una opinión lo que tenemos es una postura política independiente de los gobiernos que mantienen la misma lógica extractivista, evidentemente no hay diferencia alguna en tanto que el gobierno anterior firmó los contratos con las petroleras y las empresas de servicios y el actual le da la aprobación para que comience la primera etapa con un discurso insostenible en cuanto al respeto a los contratos, cuando en esos mismos dice claramente que están sujetos a la aprobación o no por parte del ministerio de ambiente. También decir que a Orsi no se lo ha escuchado….
- ¿Qué otras cuestionas visualizan en el país en relación a lo ecológico y los bienes comunes naturales?
Lamentablemente el panorama es absolutamente de entrega , los megaproyectos de hidrógeno verde, la pretensión de utilizar agua del acuífero guaraní, la insistencia en la búsqueda de hidrocarburos, el avance de la frontera sojera y de forestación para las pasteras y un largo etcétera.
- ¿Cómo ven el modelo de desarrollo extractivista que se plantea para el país?, como ven la situación en la región?
Un poco respondimos en la anterior pregunta, este modelo que se nos sigue queriendo imponer sobre la base de la exportación de naturaleza en forma de "commodities" para sostener la voracidad del capital es el que llevan adelante los gobiernos progresistas de la región por caso Brasil y también lo de extrema derecha como Argentina , el caso de Chile lo mismo, continuó en un supuesto gobierno de izquierda y se va a profundizar con Kast. No hay salida bajo este sistema.
- ¿Qué opinan sobre el documento Uruguay hacia la COP30: Diálogos por el clima y su agenda socio ambiental?
Tanto el documento como la propia participación en la COP 30 fue lo que llamamos lavado de cara verde ( greenwashing) .
- ¿Cómo ven el rol del Ministerio de Ambiente?
Previo al viaje de la delegación intervenimos en un espacio de intercambio abierto por el ministerio de ambiente y la respuesta de Ortuño fue que iban a aprobar todas las licencias ambientales para el offshore El rol del Ministerio ha quedado demostrado que es el garante de las corporaciones, el ministerio y todo el Poder Ejecutivo.
- ¿Cuál entienden que es el rol de la población y las comunidades con respecto a la planificación, gestión y control de los territorios hidrosociales” ?
Debería justamente esa planificación, control y gestión estar en manos de las comunidades que hacen vida en los territorios, en conjunción de saberes científicos y populares.
- ¿Qué otras acciones piensan realizar frente a la próxima llegada de los buques que harán las prospecciones?
Ya estamos encaminando grandes movilizaciones! y a tener en cuenta que los buques no solo son los prospectores, vienen también buques de apoyo lo que agrava aún mas el impacto en el mar y también en la zona del puerto que le asignan a las empresas.
Comunicado de Prensa
El lunes, Lula reafirmó su relación con el reaccionario presidente estadounidense Donald Trump, celebrando lo que es una relación de sumisión. La declaración llega en un momento en que Trump mantiene al presidente de Venezuela como rehén bajo una absurda acusación de narcoterrorismo, mientras que en Estados Unidos la violencia se intensifica con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que ha llevado a multitudes a las calles de Minneapolis a exigir justicia para las víctimas de la policía.
En medio de los ataques y políticas agresivas de Trump que van desde el bombardeo a Venezuela y secuestro de Maduro, hasta las amenazas sobre Groenlandia e Irán o las persecusiones y asesinatos de su "Gestapo" interna, como parte de la campaña antiinmigrantes, que conmovió a Minnesota y a todo el país, Lula celebró este lunes la buena relaciones que tiene con el presidente estadounidense.
Lula también habló de "la importancia de preservar la paz y la estabilidad en la región y trabajar por el bienestar del pueblo venezolano", como si existiera alguna posibilidad de paz y estabilidad bajo la amenaza de las armas imperialistas que bombardearon Caracas y que actualmente apuntan a toda Latinoamérica. Asimismo, legitima las acciones del llamado "Consejo de Paz" en Gaza, que en la práctica significarán una vía libre para que Estados Unidos intervenga en el devastado territorio palestino, sin que esto signifique un cese del genocidio, ya que Israel sigue violando sistemáticamente el alto el fuego.
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La llamada telefónica entre Lula y Trump también dio lugar al anuncio de una visita del presidente brasileño a Estados Unidos. Esto ocurre después de que Lula ni siquiera mencionara a Estados Unidos ni a su presidente en su declaración sobre la agresión militar contra Venezuela. Esta estrategia busca, mediante la sumisión, evitar la intervención estadounidense en Brasil, manteniendo al mismo tiempo todos los mecanismos de subyugación económica del país al imperialismo estadounidense, como la deuda pública y la entrega de recursos naturales comunes a capitalistas estadounidenses. De este modo, busca una mejor posición para las negociaciones sobre ciertos aranceles, acuerdos mineros para los llamados minerales críticos y la explotación petrolera del estuario del Amazonas para enriquecer a los accionistas de Wall Street.
A pesar de las fricciones entre el Gobierno del Frente Amplio, el régimen político brasileño y el gobierno estadounidense, esta relación fundamental de vasallaje persiste mientras Estados Unidos profundiza su política de convertir a Latinoamérica en su patio trasero. Por eso, Lula no adoptó una postura firme cuando los barcos estadounidenses se apoderaron de la costa caribeña. De hecho, después de que Trump ya había bombardeado algunos barcos pesqueros y anunciaba su invasión, Lula apareció en televisión afirmando con orgullo que Trump se había convertido en su amigo.
No es poca cosa que la conexión se haya producido en un momento en que la policía de inmigración racista de Trump asesina a manifestantes que protestan contra la violencia policial, como se vio en los casos de Renee Nicole Good y Alex Pretti, asesinados en operativos del ICE. Esta fuerza policial está empezando a ser llamada la Gestapo de Trump en redes sociales, debido a su brutalidad y similitudes con la infame policía nazi, desde los métodos hasta los uniformes. Trump ha delegado poderes ilimitados en esta fuerza para que sean sus leales tropas de choque, atacando no solo a inmigrantes, sino cada vez más a manifestantes, a la izquierda y a cualquiera que se oponga a él o a su agenda. Son verdaderos guardianes de los imperialistas, que invaden hogares e incluso cazan a niños como Liam Ramos, de cinco años, detenido en su puerta y utilizado como cebo para que el ICE capture a su familia. Contra esta política, decenas de miles de trabajadores de Minneapolis, la ciudad donde fueron asesinados Renee y Alex, salieron a las calles, organizando huelgas y movilizaciones bajo un frío gélido de -20 grados. La solidaridad no se limita a Minneapolis, sino que se está expresando en todo el país contra la violencia policial y las políticas racistas de Trump.
De esta manera, Lula refuerza el servilismo de Brasil al imperialismo, en un contexto en el que América Latina está bajo ataque, con Venezuela siendo víctima de la intervención mientras la policía de Trump utiliza los métodos más reaccionarios en su propio país.
Como parte de la Corriente de la Revolución Permanente – Cuarta Internacional (CRP-CI), hemos alzado una fuerte voz de protesta contra esta agresión imperialista en los 15 países donde estamos presentes. Si bien nos oponemos desde la izquierda al gobierno venezolano, exigimos la libertad de Maduro y Flores, pues no reconocemos el más mínimo derecho del estado imperialista estadounidense ni de su sistema de justicia a juzgarlos.
La acción masiva de los trabajadores que paralizaron Minneapolis demuestra cómo podemos enfrentar al imperialismo desde su raíz, y también en Brasil. Necesitamos aprovechar la energía y la combatividad de Minneapolis, así como la fuerza demostrada por la clase trabajadora en otros procesos de lucha de clases este año, como en Bolivia, para construir una lucha mundial contra Trump, la extrema derecha y todos los gobiernos y capitalistas que se unen para garantizar la explotación y la opresión de la clase trabajadora. Desarrollar esta fuerza será fundamental para detener la ofensiva autoritaria de Trump en Estados Unidos y su escalada imperialista contra Latinoamérica, Groenlandia e Irán.
El presente artículo fue publicado originalmente en portugués en Esquerda Diario, parte de la Red Internacional La Izquierda Diario en Brasil.
La represión de una protesta contra el ICE en Nueva York es parte de una ofensiva nacional contra las movilizaciones contra la policía migratoria y pone de relieve la hipocresía del alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani.
Las redadas del ICE en Minneapolis ya han causado dos muertes en tan solo unas semanas, lo que ha desatado una ola de indignación y protestas en todo Estados Unidos. En la ciudad de Nueva York, se organizó una manifestación contra el ICE el martes por la noche, pero fue reprimida violentamente por la policía municipal . Si bien el propio alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, condenó abiertamente los atroces asesinatos de Renée Nicole Good y Alex Pretti, fue su propia fuerza policial la que reprimió una manifestación contra la ofensiva xenófoba de Trump.
El pasado martes por la noche, docenas de manifestantes irrumpieron en el vestíbulo del Hilton Garden Inn, donde supuestamente se alojan agentes de ICE, al grito de " ICE fuera de Nueva York ", "Abolir ICE" y "Los trabajadores merecen un aumento". Desde hace varias semanas, el movimiento anti-ICE presiona al grupo Hilton para que cese toda colaboración con la agencia federal.
El Hilton enfrenta reacciones negativas en todo el país debido a que es uno de los principales hoteles que aloja al ICE, incluso en Minneapolis. Los manifestantes fueron arrestados por la unidad de la policía de Nueva York encargada de la lucha contra el terrorismo y el control de protestas, el Grupo de Respuesta Especial (SRG).
El actual alcalde de New York, Zohran Mamdani, junto con otros funcionarios socialdemócratas del Partido Demócrata, se pronunciaron por la abolición del ICE a raíz de la indignación popular contra la represión migratoria de Trump. Al mismo tiempo, Mamdani se distanció de los llamamientos que hizo durante su campaña para retirar los fondos a la policía de Nueva York; incluso se disculpó por sus declaraciones sobre el carácter racista de la policía, comprometiéndose a colaborar con la policía para "mantener la seguridad en la ciudad de Nueva York".
Pero quienes protestamos contra el genocidio en Palestina sabemos que a la policía de Nueva York no le importa nuestra seguridad. Son ellos quienes nos reprimen cuando tomamos las calles y los campus universitarios para exigir el fin de la complicidad de Estados Unidos en el asesinato de decenas de miles de personas.
Cuando se le preguntó sobre los arrestos en una conferencia de prensa, Mamdani reiteró su promesa de trabajar con la jefa de policía Jessica Tisch para disolver la infame unidad SRG porque "no creemos que deba existir una unidad que tenga responsabilidades tanto antiterroristas como de respuesta a las protestas". Mamdani continuó diciendo que la policía de Nueva York tiene la responsabilidad de responder a las protestas, antes de añadir, en la misma frase, que elogiaba a los manifestantes que se oponen al ICE. Esta doble moral muestra exactamente la contradicción a la que se enfrenta Mamdani como alcalde de la capital financiera de Estados Unidos.
Porque detrás de sus declaraciones de apoyo a las consignas del movimiento, Mamdani está enviando a la policía contra quienes las defienden. Elegido en parte por consignas progresistas de apoyo a los refugiados, Mamdani en realidad encarna el clásico papel de izquierda del Partido Demócrata: canalizar la ira, legitimar el movimiento a través de la retórica y, al mismo tiempo, limitar su alcance a través de la represión.
Aunque políticamente Mamdani tiene margen para pedir la abolición del ICE, ya que el eslogan ha calado profundamente entre la población y podría hacer que la gente simpatizara más con el Partido Demócrata, está al frente de una de las fuerzas policiales más brutales y racistas del país; la policía de Nueva York ha colaborado con el ICE durante décadas y hoy nos reprime por protestar contra sus ataques a los inmigrantes. En pocas palabras, no se puede ser un socialista que lucha por los derechos de los trabajadores y los oprimidos y, al mismo tiempo, estar al frente de la policía de Nueva York, que reprime sus movimientos.
“¡La migra! ¡La policía! Son la misma porquería”. Aprendimos el significado de esas palabras de nuestros hermanos inmigrantes que luchan contra el terror del ICE. El ICE y la policía forman parte del mismo sistema que persigue y oprime a los inmigrantes y a toda la clase trabajadora, y ambos partidos de la clase dominante apoyan ese sistema. Es hora de que nosotros, y especialmente el Democratic Socialists of America (DSA), que organizó a decenas de miles de personas para la campaña de Mamdani con la promesa de que lucharía por los derechos de la clase trabajadora y los oprimidos, rompamos con el Partido Demócrata. El DSA debe poner todo su empeño en organizarse contra el ICE en nuestros lugares de trabajo y escuelas, al mismo tiempo que construimos las fuerzas para un partido socialista para y compuesto por la clase trabajadora, uno que represente nuestros intereses y ponga todo su empeño en construir la huelga nacional que necesitamos para derrotar la ofensiva reaccionaria contra los más vulnerables de nuestra clase.
El imperialismo estadounidense está acumulando fuerzas en Oriente Medio. En tan solo unos días, Trump reforzó significativamente la postura militar estadounidense al amenazar a Irán con un nuevo ataque: un portaaviones, ocho destructores, varios escuadrones de aviones de combate y helicópteros, equipo de guerra electrónica, numerosos sistemas de defensa antimisiles, bombarderos B-52 y aviones de reabastecimiento, por no mencionar al ejército israelí. Esta concentración de fuerzas se aceleró tras la cancelación de última hora , el martes 20 de enero, de una serie de ataques contra la República Islámica .
Como en todos los ataques imperialistas, hay pretextos – el narcotráfico y la democracia en Venezuela, el programa nuclear y la represión de las manifestaciones en Irán – y los verdaderos objetivos del imperialismo: imponer un régimen sometido a la disciplina geopolítica de Washington, mientras se priva a China de una de sus fuentes de suministro de petróleo, con la complicidad de la Unión Europea, que decidió clasificar a los Guardianes de la Revolución en la lista de organizaciones terroristas.
Mientras Teherán pedía la reapertura de las negociaciones, la administración Trump reiteró sus condiciones, resumidas por el New York Times : “ El fin definitivo de todo enriquecimiento de uranio y la eliminación de las reservas existentes, limitaciones en el alcance y número de sus misiles balísticos, y el fin de todo apoyo a grupos aliados en Oriente Medio, incluyendo Hamás, Hezbolá y los hutíes que operan en Yemen ”. Como era de esperar, Trump, cuya milicia personal, el ICE, ejecutó a varios activistas en Minneapolis, no mencionó la represión de los levantamientos, lo cual es simplemente un pretexto hipócrita para justificar un nuevo ataque imperialista después de la Guerra de los Doce Días. Según el Wall Street Journal , el régimen ha rechazado estos dictados, que equivalen a privar al país de su soberanía energética y su programa nuclear, iniciado por los propios Estados Unidos durante la era del Sha. El riesgo de un ataque punitivo estadounidense es, por lo tanto, extremadamente alto, mientras que la administración Trump está considerando diferentes escenarios, que sin embargo comparten el mismo objetivo: lograr, tarde o temprano, un cambio de régimen en Irán.
El espectro de Venezuela
Varios analistas plantean la posibilidad de un escenario similar al venezolano, con la imposición de un bloqueo naval contra Irán, con el objetivo de bloquear las exportaciones petroleras y debilitar aún más la economía del país, ya asfixiada por décadas de sanciones que han provocado una inflación galopante, un estancamiento generalizado de la capacidad de producción y una pobreza endémica. Si esta presión fracasa, Estados Unidos podría considerar ataques selectivos contra la infraestructura militar o los líderes iraníes para obligar al régimen a negociar.
Pero, como el propio Marco Rubio admitió durante su audiencia en el Senado el miércoles 28 de enero, la posibilidad de replicar la ofensiva que sometió a Venezuela es muy remota: « Me imagino que sería aún más complejo que lo que estamos describiendo en Venezuela, porque estamos hablando de un régimen que lleva mucho tiempo en el poder ». Si bien las élites del régimen se mantienen unidas a la hora de reprimir las revueltas que amenazan los intereses de las clases dominantes iraníes, el ala «reformista» defiende una postura más favorable al imperialismo.
Por ahora, Trump no parece considerar al heredero del Sha, Reza Pahlavi, una alternativa seria, a pesar de una intensa campaña de propaganda, financiada en parte por Israel, destinada a consolidarlo como líder de la oposición. Si bien Pahlavi desea el regreso de una monarquía completamente subordinada a Washington y apoya los "Acuerdos de Ciro", una versión ampliada de los Acuerdos de Abraham con Israel, parece que la Casa Blanca espera principalmente apoyarse en el bando prooccidental de los reformistas, vinculado a sectores del capital iraní que se beneficiarían de una flexibilización de las sanciones y una apertura del país a la inversión extranjera. Sin embargo, la desestabilización del régimen podría conducir a un escenario diferente.
Porque, si bien Jamenei actúa como árbitro entre el ala prooccidental del régimen y el ala conservadora, encarnada por la Guardia Revolucionaria, su caída y el colapso del equilibrio político del bonapartismo iraní podrían permitir que la línea dura del régimen tome el poder. De hecho, la Guardia Revolucionaria también está dividida por una brecha generacional entre los veteranos de la guerra de Irak, que favorecen un reenfoque en la gobernanza nacional, y la generación más joven de oficiales que trabajaron para construir el eje de la resistencia, más críticos con los fracasos de Jamenei y dispuestos a abandonar la ideología del régimen a nivel nacional para proyectar mejor su influencia regional. En estas circunstancias, una operación de decapitación podría desembocar en un golpe de Estado o una guerra civil, si ninguna facción prevalece realmente, en lugar del cambio de régimen parcial que Trump desea.
Desastre regional
Trump podría, por lo tanto, considerar una opción más radical e intentar derrocar al régimen bombardeando el país, con el objetivo de reavivar las protestas que los imperialistas han intentado controlar, según informan manifestantes iraníes que confirman la presencia de ciertos agitadores. A pesar de la brutal represión de los recientes levantamientos, que casi con certeza ha causado más de diez mil muertes, y del odio generalizado al régimen entre la población, este escenario parece improbable, dada la oposición a Israel y Estados Unidos en el país desde la Guerra de los Doce Días.
En cualquier caso, una agresión más brutal podría abrir la puerta a una guerra regional: un ataque percibido como existencial contra el régimen podría provocar una respuesta mucho más violenta, a diferencia de oleadas de confrontación anteriores, durante las cuales se intentó limitar la intensidad del conflicto al máximo. Como señala Zvi Bar’el a Haaretz : « Si el objetivo de Estados Unidos es derrocar al régimen, asumen que este utilizará todos los medios a su alcance para sobrevivir. Esto podría incluir no solo ataques contra objetivos estadounidenses e israelíes, sino también la transformación de toda la región en una ’zona de fuego’. Esto podría implicar minar el Estrecho de Ormuz, dañar instalaciones petroleras en el Golfo, activar a las milicias chiítas en Irak, a Hezbolá en el Líbano y reanudar los ataques hutíes en el Mar Rojo ».
Mientras Irán amenaza con cerrar el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 21% del consumo mundial de petróleo (el 7% del consumo estadounidense y el 76% del de los países asiáticos), tras lanzar ejercicios militares en el Golfo el jueves 29 de enero, los regímenes reaccionarios de la región temen las consecuencias de un ataque estadounidense. También temen la desestabilización que causaría el colapso de un régimen : en su flanco occidental, Turquía teme la formación de una nueva provincia kurda autónoma, como ocurrió tras la invasión de Irak en 2003 o durante la guerra civil siria de 2011. En el frente norte, el debilitamiento de Irán podría permitir a Turquía y Azerbaiyán fortalecer su influencia en el Cáucaso Sur, un riesgo para Rusia. En el flanco oriental, la implosión de la República Islámica constituye una amenaza significativa para Pakistán, que teme que alimente los movimientos independentistas baluchis, a la vez que presenta una oportunidad para los movimientos islamistas afganos contra los que Irán actuaba como contrapeso.
Hay que denunciar la agresión imperialista
Apenas unas semanas después de la agresión contra Venezuela y de la presentación del plan de Trump de transformar el país en un protectorado colonial, Irán está ahora en la mira de Estados Unidos, que ha lanzado una campaña global contra las fuentes de abastecimiento de China y por el dominio geoenergético del petróleo mundial, y de Israel, que quiere avanzar en su hegemonía regional frente a Turquía o Arabia Saudita.
Ante el peligro mortal de un nuevo ataque imperialista en la región, la movilización de los trabajadores y jóvenes de Oriente Próximo y Medio es una necesidad vital. Frente a la complicidad de los regímenes árabes que participan en el consejo colonial al que Trump quiere confiar Gaza tras dos años de genocidio, y que aceptan la ley del imperialismo, los trabajadores de Oriente Próximo y Medio pueden marcar la diferencia. Si bien el régimen iraní ha masacrado a su propio pueblo, el futuro de los trabajadores y jóvenes iraníes depende de su propia fuerza, desde sus bastiones en Arak, en el sector petrolero o en la refinería de South Pars, con total independencia de los imperialistas y en el marco de la lucha obrera de toda la región.
Por ahora, el principal contramovimiento a la renovada agresión imperialista se encuentra en el corazón de Estados Unidos, donde las redadas y ejecuciones llevadas a cabo por el ICE han provocado una importante respuesta obrera en Minneapolis: una jornada de huelga general antirracista contra el ICE, que constituye un importante punto de encuentro tras las huelgas anticoloniales por Gaza en Italia a finales de septiembre y principios de octubre. De extenderse, la lucha obrera y antirracista en Estados Unidos podría ser un importante factor disuasorio para la agresión de Trump y paralizar sus planes de guerra contra Venezuela, Irán o sus próximos objetivos. ¡No a la agresión imperialista contra Irán! ¡No a las sanciones imperialistas! ¡Fuera las tropas estadounidenses de Oriente Próximo y Medio!
El imperialismo estadounidense está acumulando fuerzas en Oriente Medio. En tan solo unos días, Trump reforzó significativamente la postura militar estadounidense al amenazar a Irán con un nuevo ataque: un portaaviones, ocho destructores, varios escuadrones de aviones de combate y helicópteros, equipo de guerra electrónica, numerosos sistemas de defensa antimisiles, bombarderos B-52 y aviones de reabastecimiento, por no mencionar al ejército israelí. Esta concentración de fuerzas se aceleró tras la cancelación de última hora , el martes 20 de enero, de una serie de ataques contra la República Islámica .
Como en todos los ataques imperialistas, hay pretextos – el narcotráfico y la democracia en Venezuela, el programa nuclear y la represión de las manifestaciones en Irán – y los verdaderos objetivos del imperialismo: imponer un régimen sometido a la disciplina geopolítica de Washington, mientras se priva a China de una de sus fuentes de suministro de petróleo, con la complicidad de la Unión Europea, que decidió clasificar a los Guardianes de la Revolución en la lista de organizaciones terroristas.
Mientras Teherán pedía la reapertura de las negociaciones, la administración Trump reiteró sus condiciones, resumidas por el New York Times : “ El fin definitivo de todo enriquecimiento de uranio y la eliminación de las reservas existentes, limitaciones en el alcance y número de sus misiles balísticos, y el fin de todo apoyo a grupos aliados en Oriente Medio, incluyendo Hamás, Hezbolá y los hutíes que operan en Yemen ”. Como era de esperar, Trump, cuya milicia personal, el ICE, ejecutó a varios activistas en Minneapolis, no mencionó la represión de los levantamientos, lo cual es simplemente un pretexto hipócrita para justificar un nuevo ataque imperialista después de la Guerra de los Doce Días. Según el Wall Street Journal , el régimen ha rechazado estos dictados, que equivalen a privar al país de su soberanía energética y su programa nuclear, iniciado por los propios Estados Unidos durante la era del Sha. El riesgo de un ataque punitivo estadounidense es, por lo tanto, extremadamente alto, mientras que la administración Trump está considerando diferentes escenarios, que sin embargo comparten el mismo objetivo: lograr, tarde o temprano, un cambio de régimen en Irán.
El espectro de Venezuela
Varios analistas plantean la posibilidad de un escenario similar al venezolano, con la imposición de un bloqueo naval contra Irán, con el objetivo de bloquear las exportaciones petroleras y debilitar aún más la economía del país, ya asfixiada por décadas de sanciones que han provocado una inflación galopante, un estancamiento generalizado de la capacidad de producción y una pobreza endémica. Si esta presión fracasa, Estados Unidos podría considerar ataques selectivos contra la infraestructura militar o los líderes iraníes para obligar al régimen a negociar.
Pero, como el propio Marco Rubio admitió durante su audiencia en el Senado el miércoles 28 de enero, la posibilidad de replicar la ofensiva que sometió a Venezuela es muy remota: « Me imagino que sería aún más complejo que lo que estamos describiendo en Venezuela, porque estamos hablando de un régimen que lleva mucho tiempo en el poder ». Si bien las élites del régimen se mantienen unidas a la hora de reprimir las revueltas que amenazan los intereses de las clases dominantes iraníes, el ala «reformista» defiende una postura más favorable al imperialismo.
Por ahora, Trump no parece considerar al heredero del Sha, Reza Pahlavi, una alternativa seria, a pesar de una intensa campaña de propaganda, financiada en parte por Israel, destinada a consolidarlo como líder de la oposición. Si bien Pahlavi desea el regreso de una monarquía completamente subordinada a Washington y apoya los "Acuerdos de Ciro", una versión ampliada de los Acuerdos de Abraham con Israel, parece que la Casa Blanca espera principalmente apoyarse en el bando prooccidental de los reformistas, vinculado a sectores del capital iraní que se beneficiarían de una flexibilización de las sanciones y una apertura del país a la inversión extranjera. Sin embargo, la desestabilización del régimen podría conducir a un escenario diferente.
Porque, si bien Jamenei actúa como árbitro entre el ala prooccidental del régimen y el ala conservadora, encarnada por la Guardia Revolucionaria, su caída y el colapso del equilibrio político del bonapartismo iraní podrían permitir que la línea dura del régimen tome el poder. De hecho, la Guardia Revolucionaria también está dividida por una brecha generacional entre los veteranos de la guerra de Irak, que favorecen un reenfoque en la gobernanza nacional, y la generación más joven de oficiales que trabajaron para construir el eje de la resistencia, más críticos con los fracasos de Jamenei y dispuestos a abandonar la ideología del régimen a nivel nacional para proyectar mejor su influencia regional. En estas circunstancias, una operación de decapitación podría desembocar en un golpe de Estado o una guerra civil, si ninguna facción prevalece realmente, en lugar del cambio de régimen parcial que Trump desea.
Desastre regional
Trump podría, por lo tanto, considerar una opción más radical e intentar derrocar al régimen bombardeando el país, con el objetivo de reavivar las protestas que los imperialistas han intentado controlar, según informan manifestantes iraníes que confirman la presencia de ciertos agitadores. A pesar de la brutal represión de los recientes levantamientos, que casi con certeza ha causado más de diez mil muertes, y del odio generalizado al régimen entre la población, este escenario parece improbable, dada la oposición a Israel y Estados Unidos en el país desde la Guerra de los Doce Días.
En cualquier caso, una agresión más brutal podría abrir la puerta a una guerra regional: un ataque percibido como existencial contra el régimen podría provocar una respuesta mucho más violenta, a diferencia de oleadas de confrontación anteriores, durante las cuales se intentó limitar la intensidad del conflicto al máximo. Como señala Zvi Bar’el a Haaretz : « Si el objetivo de Estados Unidos es derrocar al régimen, asumen que este utilizará todos los medios a su alcance para sobrevivir. Esto podría incluir no solo ataques contra objetivos estadounidenses e israelíes, sino también la transformación de toda la región en una ’zona de fuego’. Esto podría implicar minar el Estrecho de Ormuz, dañar instalaciones petroleras en el Golfo, activar a las milicias chiítas en Irak, a Hezbolá en el Líbano y reanudar los ataques hutíes en el Mar Rojo ».
Mientras Irán amenaza con cerrar el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 21% del consumo mundial de petróleo (el 7% del consumo estadounidense y el 76% del de los países asiáticos), tras lanzar ejercicios militares en el Golfo el jueves 29 de enero, los regímenes reaccionarios de la región temen las consecuencias de un ataque estadounidense. También temen la desestabilización que causaría el colapso de un régimen : en su flanco occidental, Turquía teme la formación de una nueva provincia kurda autónoma, como ocurrió tras la invasión de Irak en 2003 o durante la guerra civil siria de 2011. En el frente norte, el debilitamiento de Irán podría permitir a Turquía y Azerbaiyán fortalecer su influencia en el Cáucaso Sur, un riesgo para Rusia. En el flanco oriental, la implosión de la República Islámica constituye una amenaza significativa para Pakistán, que teme que alimente los movimientos independentistas baluchis, a la vez que presenta una oportunidad para los movimientos islamistas afganos contra los que Irán actuaba como contrapeso.
Hay que denunciar la agresión imperialista
Apenas unas semanas después de la agresión contra Venezuela y de la presentación del plan de Trump de transformar el país en un protectorado colonial, Irán está ahora en la mira de Estados Unidos, que ha lanzado una campaña global contra las fuentes de abastecimiento de China y por el dominio geoenergético del petróleo mundial, y de Israel, que quiere avanzar en su hegemonía regional frente a Turquía o Arabia Saudita.
Ante el peligro mortal de un nuevo ataque imperialista en la región, la movilización de los trabajadores y jóvenes de Oriente Próximo y Medio es una necesidad vital. Frente a la complicidad de los regímenes árabes que participan en el consejo colonial al que Trump quiere confiar Gaza tras dos años de genocidio, y que aceptan la ley del imperialismo, los trabajadores de Oriente Próximo y Medio pueden marcar la diferencia. Si bien el régimen iraní ha masacrado a su propio pueblo, el futuro de los trabajadores y jóvenes iraníes depende de su propia fuerza, desde sus bastiones en Arak, en el sector petrolero o en la refinería de South Pars, con total independencia de los imperialistas y en el marco de la lucha obrera de toda la región.
Por ahora, el principal contramovimiento a la renovada agresión imperialista se encuentra en el corazón de Estados Unidos, donde las redadas y ejecuciones llevadas a cabo por el ICE han provocado una importante respuesta obrera en Minneapolis: una jornada de huelga general antirracista contra el ICE, que constituye un importante punto de encuentro tras las huelgas anticoloniales por Gaza en Italia a finales de septiembre y principios de octubre. De extenderse, la lucha obrera y antirracista en Estados Unidos podría ser un importante factor disuasorio para la agresión de Trump y paralizar sus planes de guerra contra Venezuela, Irán o sus próximos objetivos. ¡No a la agresión imperialista contra Irán! ¡No a las sanciones imperialistas! ¡Fuera las tropas estadounidenses de Oriente Próximo y Medio!







