Apenas dos semanas después del asesinato de Renee Nicole Good, y tras la jornada de movilizaciones y lucha del viernes en Minneapolis, agentes federales asesinaron a otra persona, Alex Pretti, un enfermero de 37 años. Necesitamos una huelga general para exigir la salida de ICE y CBP de nuestras ciudades.
El presente artículo fue publicado en inglés en el sitio Left Voice, parte de la Red Internacional La Izquierda Diario en Estados Unidos.
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Poco más de dos semanas después del asesinato de Renee Nicole Good, agentes federales asesinaron a otra persona en Minneapolis a plena luz del día.
Según informes oficiales, agentes de la Patrulla Fronteriza y de Aduanas (CBP, por sus siglas en inglés), que trabaja en paralelo a las fuerzas parapoliciales del ICE dispararon a Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años de edad, durante una redada antiinmigrantes en Minneapolis, cerca de Nicollet Avenue South y West 26th Street, lo que terminó en su muerte.
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En un video ampliamente compartido en redes sociales, se ve a seis agentes de la CBP inmovilizando al enfermero Alex Pretti en la acera. Apenas 10 segundos después, mientras uno de los agentes golpea repetidamente al individuo en la cara, otro agente abre fuego. Se escuchan al menos cuatro disparos, tras los cuales Pretti cae al suelo, inmóvil. Tras un breve instante, varios agentes continúan disparando a quemarropa a pesar de que el joven enfermero permanece completamente inmóvil en el suelo, incluso mientras otros agentes huyen del lugar. En total, se escuchan al menos 10 disparos.
Las imágenes no dejan lugar a dudas: agentes de la CBP ejecutaron públicamente Pretti. No hay antecedentes, ningún motivo de la detención ni ninguna circunstancia que pudiera cambiar o mitigar este hecho. Inmediatamente después del asesinato, cientos de manifestantes acudieron al lugar. En directo, se ve a agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés de los que dependen el CBP y el ICE) gaseando y rociando con gas pimienta a la gente de los alrededores, mientras los manifestantes corean: "Fuera nazis".
No es casualidad que este asesinato ocurra un día después de las masivas protestas que paralizaron Minneapolis el viernes. Los negocios cerraron y, a pesar del frío gélido, más de 50,000 personas salieron a las calles. En todo el país, decenas de miles de personas se unieron a la lucha para exigir la salida de ICE de nuestras comunidades, escuelas y vecindarios.
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No podemos tolerar esto. El presidente Trump y su Gestapo no se detendrán sin una acción decisiva. Debemos paralizar todo con una huelga general, expulsar a todos los agentes federales de Minneapolis y de todas las ciudades de Estados Unidos, y exigir la abolición del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Minneapolis es el campo de batalla que definirá la situación política, nuestra capacidad de protestar, alzar la voz e incluso vivir sin miedo. Trump ha reconstruido las agencias federales de control de inmigración para que sean una fuerza de choque leal de su administración que ataca no solo a los inmigrantes, sino cada vez más a los manifestantes, a la izquierda y a cualquiera que se oponga a ellos o a la agenda de Trump.
Al justificar el asesinato de Renee Nicole Good, Trump y su vicepresidente JD Vance dieron luz verde a las fuerzas de extrema derecha del DHS para que desaten su rabia racista y xenófoba contra la gente de Minneapolis, dándoles efectivamente el derecho a asesinar con impunidad.
La masiva acción de la clase trabajadora que paralizó Minneapolis el viernes demostró cómo podemos contraatacar con éxito. Sin embargo, las direcciones sindicales respondieron principalmente a la presión y a los esfuerzos de organización desde abajo. No fomentaron ni coordinaron la movilización de las bases en escuelas y centros de trabajo para paralizar todo. Necesitamos exigir más a nuestros sindicatos. En Minneapolis y en todo Estados Unidos, debemos prepararnos para una huelga general que demuestre la fuerza de la clase trabajadora y del pueblo.
Necesitamos que la energía y la combatividad de Minneapolis se extiendan a escala nacional.
En todo el país, necesitamos formar comités de acción para organizar la solidaridad activa desde nuestros lugares de trabajo y vecindarios con la gente de Minnesota. Debemos aunar fuerzas para una huelga nacional organizada.
Esto debe incluir a los sindicatos docentes, que han organizado huelgas importantes en los últimos años, y al sindicato United Auto Workers (UAW), que organiza sectores vitales de la industria en el Medio Oeste. Líderes del UAW, como Shawn Fain, en particular, tienen la responsabilidad especial —y la capacidad— de coordinar a todo el Medio Oeste en solidaridad con Minnesota y proponer medidas concretas para una huelga general nacional.
Estas acciones también deben incluir a los Teamsters (sindicato de camioneros), quienes deben ponerse del lado de sus hermanos inmigrantes, no de las políticas asesinas de Trump. Se trata de defender nuestro derecho a protestar, de oponernos a la agenda racista y reaccionaria que promueve la administración Trump, y de luchar contra una fuerza policial paramilitar que puede secuestrar y asesinar con impunidad.
Si bien debemos exigir acciones decisivas a los líderes sindicales, esta lucha debe organizarse desde abajo. Ya estamos viendo organizaciones de base espontáneas para defender a los migrantes de las redadas del ICE que están surgiendo en Minneapolis y ciudades como Chicago y Los Ángeles. También lo hemos visto en las llamadas "escuelas santuario" de Minneapolis, donde comités de base de docentes se están organizando para proteger a sus estudiantes inmigrantes.
Necesitamos expandir este tipo de comités a todos nuestros lugares de trabajo y sindicatos, para usar nuestra arma más poderosa: la huelga. Esto fortalecerá e inspirará la autoorganización en barrios y lugares de trabajo para defendernos de las agencias de inmigración y construir una huelga general nacional.
Las vidas de nuestros vecinos inmigrantes y activistas están literalmente en juego, y la violenta agenda autoritaria de Trump no se detendrá sin una acción masiva decisiva y organizada.



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