Estudiante de Historia de la Universidad de Barcelona, ha sido parte de las movilizaciones en solidaridad con Palestina en las universidades catalanas o de las recientes jornadas de huelga educativa. Es parte la juventud internacional de la Corriente Revolución Permanente y militante en Catalunya de la organización juvenil Contracorrent, la agrupación de mujeres Pa u Roses y de la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras.
Viernes 10 de abril Edición del día

El próximo domingo 12 de abril zarpará desde el puerto de Barcelona una nueva misión de la Global Sumud Flotilla rumbo a Gaza. En esta ocasión se prevé alcanzar una cifra cercana al centenar de barcos y 2.000 participantes que se irán añadiendo en diferentes puertos del Mediterráneo. En paralelo, un convoy terrestre se dirigirá por el norte de África hacia el paso de Rafah.
El objetivo vuelve a ser romper el bloqueo que mantiene el Estado de Israel y denunciar la complicidad de los diferentes gobiernos de la UE con el genocidio. También se incorpora el rechazo a los planes de rearme y a la ofensiva imperialista en la región, como hemos visto con los ataques de EE. UU. e Israel a Irán o la nueva operación de limpieza étnica que está llevando a cabo Netanyahu en el sur de Líbano.
Una de las participantes más jóvenes será Mariona Tasquer. Con apenas 20 años, esta estudiante del grado de Historia en la Facultad del Raval de la Universidad de Barcelona representa a parte de las y los jóvenes que han hecho de la lucha contra el genocidio la causa de toda una generación.
Para Tasquer, “no queda otra opción que tomar partido y organizarse. Para detener el genocidio tenemos que luchar contra nuestros gobiernos cómplices, y eso incluye al español, que lleva años con gestos y discursos mientras continúa con relaciones comerciales y diplomáticas y mantiene contratos con la industria militar israelí”.
Nos explica que “lo que lleva sucediendo en Gaza, en especial desde octubre de 2023, ha puesto en evidencia que el capitalismo y los diferentes Estados imperialistas solo tienen para ofrecernos un futuro de barbarie”. En referencia a la escalada imperialista de las últimas semanas, señala que “todo esto lo estamos volviendo a ver estos días en Líbano o con las amenazas de Trump de querer borrar toda una civilización en una sola noche” y concluye: “o nos levantamos en todo el mundo, con la clase trabajadora al frente, como dieron ejemplo los portuarios de Génova, o no hay futuro ni para mi generación ni para nadie. La clase trabajadora, los que movemos el mundo, podemos parar la maquinaria de guerra y empezar a construir un mundo nuevo”.
Ella es militante de la organización juvenil Contracorrent, la agrupación de mujeres Pan y Rosas y de la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT), la organización socialista revolucionaria que impulsa Izquierda Diario en el Estado Español. Forma parte a nivel internacional de la Corriente Revolución Permanente, junto con otros participantes de la Flotilla, como Leandro Lanfredi, trabajador petrolero y militante del MRT de Brasil, y Iara Salerno, médica y militante del PTS de Argentina.
Su implicación en el movimiento estudiantil catalán ha sido constante desde la secundaria. En los últimos años, ya en la universidad, ha participado activamente en el movimiento de solidaridad con Palestina. Formó parte de las acampadas que en la primavera de 2024 consiguieron la ruptura de relaciones entre la UB e instituciones vinculadas a Israel, así como de las huelgas y protestas de septiembre y octubre de 2025 en apoyo a la Flotilla y contra la ofensiva sobre Gaza.
Tasquer embarcará como parte de la delegación catalana, entre la que hay también docentes, trabajadores del lleure, sanitarios y activistas, con muchos de los cuales lleva compartiendo luchas intensamente en los últimos meses desde las movilizaciones “en tierra”.
Nacida en Santa Coloma de Gramanet, una ciudad obrera del área metropolitana de Barcelona, Tasquer proviene de una familia trabajadora y ha compaginado sus estudios con empleos en el sector del lleure y el comercio. Su último trabajo, como cajera en un supermercado, forma parte de una realidad precaria que comparte con gran parte de la juventud que estudia y trabaja.
También ha sido parte de las movilizaciones por el derecho a la vivienda, contra la extrema derecha, en solidaridad con conflictos obreros y en las luchas por la educación pública, como las recientes huelgas educativas en Catalunya. Para ella, “no son luchas separadas: nuestros enemigos son una minoría social que está detrás de los principales problemas aquí e internacionalmente. Cuando peleamos contra los grandes tenedores, muchos son de capital israelí, o el Banco Santander, que tiene récords de desahucios, es también una de las entidades financieras más vinculadas a la carrera armamentística”.
Nos explica cómo en las últimas huelgas educativas “hablaba con muchas docentes o trabajadoras de la educación, como técnicas de integración social o monitoras, y para cada vez más gente queda claro que hay conexión entre la escalada guerrerista y los ataques a nuestras condiciones de vida”. Para ella, “si nos fijamos en la lucha en defensa de los servicios públicos, como las mismas huelgas educativas, es imposible desligar la cada vez mayor precariedad de la financiación de la escuela pública de los paquetes de gasto extraordinario para la compra de armas aprobados por los llamados gobiernos ‘progresistas’ en los últimos cuatro años”.
Cuando le preguntamos si espera poder llegar a romper el bloqueo, Tasquer señala convencida: “eso es lo que vamos a intentar, aunque sabemos que el Estado de Israel y sus aliados lo van a querer impedir como en las veces pasadas. Pero lo que hagamos en el mar, sobre todo, tiene que servir para lograr lo mismo que en septiembre en tierra: que se levante la clase trabajadora y los pueblos del mundo, en especial de los países imperialistas. Hace falta un gran movimiento internacional contra el genocidio y las guerras imperialistas. Si se extiende el ejemplo de la clase trabajadora italiana, su huelga por Palestina o la que hicieron contra el rearme, o los paros aquí en educación o en Euskal Herria en octubre… estaremos más cerca de parar la carrera hacia la barbarie y, como dice la letra de La Internacional, cambiar de una vez el mundo de base”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Bienvenido a nuestra pagina informativa y gracias por su participacion .