lunes, 16 de febrero de 2026



https://www.laizquierdadiario.cl/La-visita-de-Chris-Wright-y-la-consolidacion-de-la-politica-neocolonial-sobre-Venezuela

El enviado de Trump. La visita de Chris Wright y la consolidación de la política neocolonial sobre Venezuela





La visita del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, a Venezuela representa un momento clave dentro de la estrategia impulsada por Donald Trump tras la intervención militar del 3 de enero. La presencia de Wright en Caracas constituye un paso decisivo en la consolidación de un esquema neocolonial que busca, además del control político mediante un protectorado, someter los recursos estratégicos del país al control directo de Washington.

Jueves 12 de febrero | Edición del día

La llegada de Chris Wright, centrada en encuentros con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, reuniones con empresarios y recorridos por campos petroleros, pone en evidencia que el verdadero objetivo del gobierno estadounidense es garantizar el acceso privilegiado de sus corporaciones energéticas a una de las mayores reservas de hidrocarburos del mundo. La retórica oficial que acompaña esta política, basada en promesas de incremento de la producción y modernización, oculta el propósito fundamental de reconfigurar la estructura energética venezolana y del país en función de los intereses del imperialismo estadounidense y sus transnacionales.

Las declaraciones del secretario de Energía permiten comprender el alcance de esta estrategia. Wright ha insistido en la necesidad de impulsar un aumento en la producción de petróleo, gas y electricidad, presentándolo como una oportunidad para "la recuperación económica" del país. Según su comentario: "Este año podemos impulsar un aumento dramático en la producción petrolera, en la producción de gas natural y en la producción de electricidad en Venezuela... lo que resultará en más empleos, mejores salarios y calidad de vida para los venezolanos...". Nada más lejos de la realidad.

Wright, un personaje proveniente de las entrañas de la industria del shale y el fracking, enemigo incluso de la "transición energética", no ha venido a discutir tratados de cooperación ni está preocupado por el nivel de vida ni los salarios. Las sanciones económicas que han venido aplicando durante años cayeron con brutalidad sobre el pueblo trabajador y aumentaron los niveles de miseria. Sus declaraciones tras el primer encuentro con el gobierno tutelado de Delcy Rodríguez dejan claro que el objetivo es la recolonización, al afirmar que "los recursos de Venezuela deben integrarse al mercado norteamericano para garantizar la seguridad nacional de EE. UU.".

Declaró que se están levantando sanciones, pero para que el Departamento de Energía y el Tesoro pasen ahora a supervisar y controlar directamente las ventas de petróleo venezolano. Wright ha confirmado sin tapujos que Washington "gobernará" los ingresos por un tiempo indefinido para asegurar lo que ellos llaman ’estabilización’, una manera también de garantizar pagos de deuda, indemnizaciones, etc., como lo ha declarado él mismo. Afirmó abiertamente que Venezuela debe negociar la reestructuración de deudas con empresas cuyos activos fueron expropiados hace décadas, aunque "estos acuerdos de reestructuración no sucederán de la noche a la mañana...", pero vendrán. Tienen mecanismos para hacerlo: gran parte de lo que ingresa por petróleo es controlado por Estados Unidos mediante una cuenta en Catar que permite el manejo discrecional y oscuro de esos recursos.

Tras el ataque militar del 3 de enero y la posterior imposición de un nuevo esquema de poder encabezado por Delcy Rodríguez, se ha acelerado la aprobación de reformas que permiten una apertura total del sector petrolero a transnacionales. Este proceso constituye, en los hechos, una transferencia de soberanía económica y política que consolida la dependencia estructural del país respecto a los centros de poder imperialista como el estadounidense.

Por eso Wright sostuvo que el riesgo para las empresas energéticas ha disminuido gracias a reformas implementadas por el gobierno venezolano. Pero ¿qué implican estas reformas en la práctica? Son reformas diseñadas para "hacer negocio" atractivo para capitales privados, que eliminan derechos sociales, laborales y ambientales en función de abrir espacios al capital extranjero imperialista.

Es de recalcar que la política impulsada por Trump no solo apunta al dominio económico, sino también a la reorganización del aparato estatal venezolano en el marco de la imposición de un protectorado en el país. El papel desempeñado por el actual gobierno venezolano dentro de esta reconfiguración resulta central. El estrechón de manos entre Wright y Rodríguez evidencia la consolidación de una política dispuesta a facilitar la penetración del capital extranjero bajo el argumento de la "recuperación económica".

Por eso Chris Wright elogió en una entrevista la "espectacular" colaboración de Caracas en su acuerdo con Washington para comercializar crudo. "Llevamos cinco semanas tratando con Delcy Rodríguez. Ha sido una cooperación increíble", dijo en una entrevista a NBC News en Caracas, y sostuvo que ha conseguido un "histórico" pacto energético.

Las reuniones del secretario estadounidense con empresarios y su visita a instalaciones petroleras refuerzan esta dinámica. Estos encuentros simbolizan la "transición" desde la intervención militar directa hacia una fase de control económico y político. La imposición de un esquema de protectorado en Venezuela responde a la necesidad de reafirmar la influencia estadounidense en una región históricamente considerada como su área de dominación geopolítica, su patio trasero.

De allí que todo se inscriba dentro de una estrategia más amplia de la política exterior estadounidense en América Latina. En un contexto de creciente disputa con China y Rusia, el control de los recursos energéticos venezolanos adquiere una importancia estratégica para sostener la hegemonía estadounidense. La afirmación de Wright de que Estados Unidos busca evitar acuerdos que fortalezcan la presencia de China y otras potencias en el sector energético venezolano es toda una confesión, como ya lo había hecho Donald Trump.

Por eso, una de las piezas más reveladoras de esta estrategia estadounidense es la postura hacia los acuerdos entre empresas chinas y Venezuela. Wright declaró que Estados Unidos "no rechaza" los tratos legítimos con compañías chinas, siempre que no sean "acuerdos dañinos que compañías chinas han hecho en otras regiones". La hipocresía surge por todos lados, pues lo que menos le preocupa al secretario de Energía es lo "dañino" o no de dichos tratados, sino mantener mayor control en su competencia con China.

La visita de Chris Wright, por lo tanto, representa un eslabón dentro de un proceso de recolonización económica y política que profundiza la dependencia del país y reduce la soberanía a la nada. La ofensiva neocolonial impulsada por Estados Unidos busca transformar a Venezuela en un enclave estratégico subordinado a los intereses del capital imperialista y avanzar en la imposición de un protectorado. En este escenario, el papel de Estados Unidos vuelve a reproducir patrones históricos de intervención, donde la combinación de presión, intervención militar directa, condicionamiento económico y alianzas con grupos de poder local busca consolidar un orden regional favorable a sus intereses estratégicos.




 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Bienvenido a nuestra pagina informativa y gracias por su participacion .