domingo, 20 de septiembre de 2026


https://www.laizquierdadiario.cl/Bajo-la-sombra-del-genocidio-una-carrera-a-las-urnas-en-el-Estado-de-Israel

27 de octubre. Bajo la sombra del genocidio: una carrera a las urnas en el Estado de Israel







El próximo 27 de octubre tendrán lugar las próximas elecciones en el Estado de Israel. El genocida y criminal de guerra, Benjamín Netanyahu y Gadi Eisenkot, quién postuló la doctrina del castigo a la población civil como arma de guerra por parte del ejército israelí, son los candidatos con posibilidades de ocupar el cargo de primer ministro. Una contienda donde ambos sectores parten de la premisa de oponerse a un futuro estado palestino.

Diego Iung

Diego Iung@IungDiego

Martes 15 de septiembre Edición del día

Las elecciones en el estado colonialista de Israel llegan luego de cuatro años desde las últimas elecciones y marcadas por el genocidio en Gaza, la peor masacre en lo que va del siglo XXI. Se trata de unas elecciones que llegan en el marco de una brutal derechización de la sociedad israelí, luego de años de agresiones asesinas en toda la región: Gaza, Cisjordania, Líbano, Siria, Irán, Qatar y Yemen recibieron en distintos niveles los ataques del ejército sionista en este período. En los primeros cuatro lugares mencionados los ataques continúan de manera cotidiana.

A este escenario de ataques en toda la región es necesario sumar el salto en el expansionismo colonial sobre el territorio de Cisjordania, despojando a cientos de familias de sus tierras, quemando los cultivos y asesinado a mujeres y niños. Se trata de una política que, como denunció la organización de derechos humanos israelí B’Tselem, se encuentra orientada a eliminar las condiciones de vida de los palestinos.

Te puede interesar: Comenzó la campaña electoral en Israel entre la masacre a los palestinos y el ataque al Líbano

Estas elecciones llegan en un momento de crisis histórica para Israel: el genocidio provocó un aislamiento sin precedentes, masivas movilizaciones en todo el mundo repudiando la política de exterminio y apartheid. La última novedad en este sentido fue la política del Reino Unido, España, Francia, Canadá y otros países de prohibición del comercio con los productos provenientes de los asentamientos considerados ilegales. Más allá del alcance concreto de esta medida en término económicos, da cuenta de la gravedad de la situación.

En esta ecuación es imposible no tomar en cuenta también la crisis histórica de la potencia hegemónica en declive en la región. Hablamos de Estados Unidos y las consecuencias de la fallida guerra de elección contra Irán. Como es conocido, luego de fanfarronear que iban por un cambio de régimen, Estados Unidos quedó inmerso en una situación de estancamiento, con el Estrecho de Ormuz bloqueado y los precios del petróleo por las nubes. Situación que ahora parece escalar con la guerra en Yemen y el potencial bloqueo del Estrecho de Bab al-Mandeb. De conjunto, una situación que debilita al extremo al principal aliado y sostén del régimen sionista.

Te puede interesar: El imperialismo estadounidense sigue estancado en la guerra de Irán

Es en este marco que los israelíes llegan a las urnas para decidir entre 38 posibles listas para conformar el próximo gobierno, de las cuales 13 aparecen con posibilidades de poder sumar diputados y así meterse en la disputa por su composición. La carrera, en la punta, aparece en una clara competencia entre el máximo responsable político del genocidio, el criminal de guerra buscado por la Corte Penal Internacional, Benjamín Netanyahu. Este personaje ya lleva 19 como primer ministro, en distintos mandatos, encabezando a su partido, el Likud. Netanyahu busca apoyo para un nuevo mandato en el cual avanzar en su proyecto expansionista sobre Cisjordania y Gaza. Nentayhau además, necesita volver a ser electo para evitar ser condenado por distintos hechos de corrupción, manteniendo la inmunidad que le otorga el cargo.

Sin embargo, aunque distintos medios buscan presentarlo como la alternativa democrática y racional a Netanyahu, su principal contendiente, Gadi Eisenkot del partido Yashar!, también tuvo funciones de responsabilidad en el genocidio y es otro fanático sionista, enemigo de cualquier derecho elemental para los palestinos. Veamos: luego del 7 de octubre y durante largos 8 meses fue parte del propio gobierno de Netanyahu como ministro sin cartera. Previo a esto, fue Jefe del Estado Mayor (máximo cargo del ejército israelí), donde fue uno de los creadores de la doctrina Dahiya, que propone el uso de la fuerza desproporcionada y la destrucción masiva de infraestructura civil como medida de disuasión contra el enemigo. Es decir, ignora la distinción más elemental entre objetivos civiles y militares.

Según distintas encuestas, Eisenkot estaría arriba con aproximadamente 25 bancas de la Knesset, contra unas 20 del partido de Netanyahu. Sin embargo, para llegar necesita alcanzar el piso de unas 61 bancas, el mínimo para formar gobierno.

Por el lado de Netanyahu, uno de sus potenciales aliados en un futuro gobierno sería Itamar Ben Gvir, del partido Poder Judío. Ben Gvir, actual ministro de Seguridad Nacional, es un racista confeso, uno de los responsables de la ley aprobada este año que permite la pena de muerte exclusivamente para presos de origen palestino que sean acusados por terrorismo. Es el ministro conocido por hostigar a los integrantes de la Flotilla Global Sumud y por las torturas a los presos palestinos en las cárceles.

Betsalel Smotrich es otro de sus aliados, con su partido Sionismo Religioso, actualmente ministro de Finanzas, es uno de los principales representantes de los colonos que vienen llevando adelante una política de hostigamiento permanente sobre la población de Cisjordania, buscando avanzar en los asentamientos judíos en la zona y la expulsión de los palestinos. Se jactaba hace algunos meses de sus planes de desarrollo inmobiliario sobre los escombros de Gaza. Tanto Smotrich como Ben Gvir son contrarios al plan de paz propuesto por Donald Trump.

También permanecen cercanos a Netanyahu los partidos Shas y Judaísmo Unido de la Torá, que agrupan a los partidos ultraortodoxos sefaradíes y asquenazíes. Justamente, el llamado a elecciones se precipitó cuando Nentanyahu se vio incapaz de aprobar una ley para eximir del servicio militar obligatorio a los jóvenes ultraortodoxos, estudiantes de yeshivá.

Por el lado de Eisenkot, que buscar aglutinar el voto antinetanyahu, uno de sus caballitos de batalla es la promesa de investigar los hechos del 7 de octubre. En este sentido juega a su favor la denuncia filtrada las últimas semanas que da cuenta de que Netanyahu habría estado al tanto de la amenaza de un gran ataque por parte de Hamas, sobre la cual no habría actuado en consecuencia. Eisenkot, además, propugna el servicio militar obligatorio para el conjunto de la población, incluyendo los ortodoxos, en los cual se separa de Netanyahu. Sin embargo, como vimos, Eisenkot es un claro enemigo de cualquier posibilidad de un futuro estado palestino, además de un defensor acérrimo de la política expansionista israelí.

Te puede interesar: Diario israelí asegura que Netanyahu sabía de los ataques del 7 de octubre una semana antes

Uno de los principales partidos que podría formar alianza junto a Eisenkot es Beyajad (Juntos) conformado por Naftalí Benet y Yair Lapid. Ambos ocuparon previamente el cargo de Primer ministro de Israel y también fueron parte de gobiernos encabezados por Netanyahu. Benet particularmente fue parte durante años del ejército y llegó a ser ministro de Defensa. Hace unos años planteó que “nunca habrá plan de paz con los palestinos”.

Yair Golán, de la llamada “izquierda sionista”, es parte del partido “Los Demócratas”. Aunque dice querer limitar la violencia de los colonos, afirma claramente que nunca apoyarán la creación de un estado palestino.

También es parte del bloque “antinetanyahu”, Avigdor Lieberman del partido Israel Beitenu (Israel Nuestro Hogar). Lieberman fue parte de Kach, una organización ilegalizada en Israel y Estados Unidos por sus manifestaciones abiertamente racistas y antiárabes. En 2014, siendo ministro de Relaciones Exteriores pidió la decapitación de la población árabe de Israel. También ha planteado ahogar a los presos palestinos en el Mar Muerto.

Como se ve, ambos sectores no plantean ningún tipo de alternativa para la liberación de los palestinos y sus territorios. Por el contrario, ambas listas tienen un claro enfoque colonialista y militarista, que apunta a perpetuar la política expansionista del régimen sionista.

Sin embargo, por lo que pronostican las encuestas, ninguno de los sectores parece encontrarse en condiciones de llegar a formar gobierno. La sumatoria de los distintos partidos árabes da un total que permitiría alcanza diez o más lugares en el parlamento, con lo cual terminaría bloqueando la posibilidad de alcanzar la mayoría de 61 votos para ambos sectores. Como puede entreverse de este recorrido por los principales partidos, la posibilidad de formar gobierno con los partidos árabes se encuentra lejana para estos bloques de partidos plagados de racistas y supremacistas en su interior.

De confirmarse este pronóstico es probable que la crisis política en Israel no haga más que profundizarse, mientras el propio Netanyahu mantendría el gobierno hasta una eventual nueva convocatoria el próximo 2027.




 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Bienvenido a nuestra pagina informativa y gracias por su participacion .