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[Reportaje] Mujeres indígenas de Colombia y Canadá aliadas en defensa del territorio
Paola Chindoy, de Mocoa en la Amazonía colombiana, viajó a Edmonton, Alberta, para participar en un intercambio de saberes y formas de resistencia con mujeres indígenas de Canadá.

A la izquierda Paola Chindoy, del pueblo kamëntšá de Mocoa, en la Amazonía de Colombia posa con Luciann Crazy Boy, de la nación Piikani yTsuut'ina, luego de varios encuentros y actividades en las que promovieron el intercambio de saberes y estrategias para proteger sus territorios ancestrales respectivos.
FOTO: KAIROS CANADÁ
"Cuando venía hacia acá traía muchas emociones encontradas", dice la indígena kamëntšá Paola Chindoy, presidenta de la Asociación de Mujeres Indígenas Sabedoras de la Medicina Ancestral (ASOMI), de Mocoa, Colombia.
Del 9 al 14 de septiembre, Chindoy participó en el intercambio "Voces de los ríos de Abya Yala y la Isla de la Tortuga", en la región de Edmonton, Alberta, convocado por la organización canadiense Kairos.
El encuentro reunió a mujeres indígenas de Colombia y Canadá para vincularlas en temas como la protección de la tierra y el agua frente a las consecuencias de la extracción de recursos.
Las mujeres indígenas de Canadá que participaron en el intercambio pertenecen a las naciones Piikani, Tsuut'ina, Cree y Métis.

El programa «Mujeres Constructoras de Paz en la Intersección entre el Clima, el Conflicto y el Género» (WP-CCG) de Kairos reunió a mujeres indígenas de Abya Yala (Colombia) y la Isla de la Tortuga (Canadá) del 9 al 14 de septiembre.
FOTO: KAIROS CANADÁ
La doble imagen de un país
Antes de venir a Canadá, para Paola Chindoy este país tenía un solo rostro.
"Cuando nos dicen Canadá lo asociamos al extractivismo, a las empresas multinacionales", dijo, refiriéndose a un proyecto de explotación de cobre en Mocoa "que es de una empresa canadiense".
Ese proyecto lo lleva a cabo la empresa Copper Giant Resource —antes Libero Copper— que ejecuta el Proyecto Mocoa. Se estima que será una de las mayores minas de cobre y molibdeno de América Latina y, según Chindoy, la primera de minerales críticos en la Amazonía colombiana.
Para la representante indígena, desde que se inició este proyecto, diversas comunidades han llevado a cabo un "ejercicio de lucha y de resistencia" y han notificado al Estado y entidades competentes sobre "el impacto y el alto riesgo" que significa la implementación de este proyecto e insistido en la afectación principal al agua, en el contexto de la transición energética que requiere minerales críticos, entre ellos el cobre.

Según la empresa, lo que hace que Mocoa sea excepcional es la notable continuidad y la magnitud de la mineralización. El yacimiento se extiende a lo largo de 2 kilómetros en dirección de trend y permanece abierto en todas las direcciones. Las perforaciones han demostrado que la mineralización alcanza profundidades superiores a los 1,200 metros.
FOTO: COPPER GIANT RESOURCE
En su sitio web únicamente en inglés, Copper Giant Resource define el Proyecto Mocoa como "uno de los mayores yacimientos de pórfido de cobre y molibdeno sin desarrollar de las Américas", en el departamento de Putumayo, y lo promociona con el lema "a giant in the making" (un gigante en potencia).
Según estimaciones de la propia empresa, el depósito contiene un recurso "inferido" —la categoría de menor certeza— de 1.120 millones de toneladas con una ley de 0,51 % de cobre equivalente. La compañía advierte que ese recurso "no tiene viabilidad económica demostrada" y que aún no hay reservas.
La minera con sede en Vancouver, Canadá, prevé completar en el último trimestre de 2026 su primer estudio económico y ejecutar este año un programa de perforación de 23.000 metros. El proyecto todavía continúa en fase de exploración.

El 21 de noviembre de 2022, la empresa firmó el Acuerdo Marco de Cooperación con Montclar, la comunidad más cercana al Proyecto Mocoa, y afirmó contar "con un 95 % de apoyo de las familias".
FOTO: COPPER GIANT RESOURCE (ANTES LIBERO COPPER)
Además del acuerdo del 2022 con la comunidad de Montclar y para el que Copper Giant Resource afirma contar "con un 95 % de apoyo de las familias", en octubre de 2025, la empresa anunció haber completado "con éxito" las consultas previas con la comunidad indígena Inga Condagua, obteniendo así la primera "licencia social" completa para un proyecto en fase de exploración en Colombia.
Para Paola Chindoy esa manera de actuar, comunidad por comunidad, ha provocado una pérdida de cohesión social entre los pueblos indígenas y localidades de la región.
Ha significado una ruptura total del tejido social dentro de nuestro territorio y también interferencias y cambios en las formas de vida de quienes habitamos el territorio.
Chindoy describe que la estrategia del "buen vecino" funciona ofreciendo empleo, becas, obras.
"Lo que el Estado no te da, te lo da la empresa", dice, hasta que la comunidad deja de ver la mina como riesgo y la ve como oportunidad. Sin embargo, para Paola Chindoy una señal de alarma mayor es la escasez de agua que ha comenzado a manifestarse.
Chindoy vincula Mocoa con toda la cuenca hidrográfica del lugar. El impacto, dice, no afecta a un punto específico sino a la Amazonía en su conjunto. Y cuestiona la llamada "transición energética", que, a su juicio, acelera la explotación de minerales críticos y "significa perpetuar todas las formas de extractivismo en los territorios".
Un viaje para tejer redes

Mujeres representantes de las naciones indígenas Piikani, Tsuut'ina, Cree y Métis de Alberta, de la organización Kairos y Paola Chindoy a la izquierda posan de pie frente a un gran tipi blanco sosteniendo sonajas tradicionales tras un taller de elaboración de este instrumento. Para las naciones indígenas de Canadá, las sonajas representan la voz de la creación y un puente sagrado hacia los ancestros, utilizadas en ceremonias para limpiar la energía, invocar la sanación y honrar la interconexión
FOTO: KAIROS CANADÁ
Frente a ese panorama, su viaje a Canadá buscaba encontrar formas de organización y resistencia : "incidencia no solo local o nacional, sino también internacional", y un trabajo en red. El punto de encuentro de mujeres indígenas del sur y el norte fue tanto en la Sociedad de Medicina Tradicional Bent Arrow, Edmonton, como en la Universidad Blue Quills, a unos 200 kilómetros al noreste de esa ciudad de Alberta, un primer centro educativo bajo gobernanza indígena en Canadá.
Ese plantel, cerca de localidad de St. Paul, funciona desde 1970 en un antiguo internado para indígenas y se convirtió en universidad en 2015. Por su parte, Chindoy también es docente de la Licenciatura en Pedagogía de la Madre Tierra de la Universidad de Antioquia.
Silvia Vásquez-Olguín, coordinadora de Alianzas Globales de Kairos para América Latina y Justicia de Género, enmarca el encuentro en el "ejercicio de las mantas", que la organización concibe como una deuda histórica con los pueblos indígenas de Canadá.
La idea de este encuentro era generar conexiones, solidaridad transnacional y una hermandad entre los pueblos indígenas.
Silvia Vásquez-Olguín, coordinadora de alianzas globales de Kairos para América Latina y la justicia de género.
FOTO: RADIO-CANADA / RCI · CAPTURA DE PANTALLA · P. MARTÍNEZ MÉNDEZ
Vásquez-Olguín sostiene que, aun sin intérprete, entre las mujeres fluyó una comunicación que va más allá del idioma. Chindoy lo atribuye a la espiritualidad compartida en los espacios ceremoniales del encuentro.
Chindoy no se reconoce en las etiquetas. "Nosotros no nos denominamos lideresas, activistas o defensoras", dice. Para ella, la defensa del territorio, no es una elección individual sino una herencia.
Es un mandato que se ha venido entregando de generación en generación y que con mucha responsabilidad lo recibimos para seguir hilando un proceso.
Paola Chimdoy es una mujer indígena kamëntšá de Colombia y presidenta de la Asociación de Mujeres Indígenas Sabedoras de la Medicina Ancestral (ASOMI). La organización está integrada por mujeres de cinco pueblos indígenas de la Amazonía colombiana, expertas en medicina ancestral y defensoras de los derechos humanos y de la vida de la Madre Tierra.
FOTO: RADIO-CANADA / RCI · CAPTURA DE PANTALLA · P MARTÍNEZ MÉNDEZ
El viaje que Paola Chindoy comenzó con emociones encontradas tendrá continuidad: encuentros virtuales de seguimiento con las participantes y reflexiones conjuntas entre la Asociación de Mujeres Indígenas Sabedoras de la Medicina Ancestral (ASOMI) y el programa Mujeres constructoras de paz en la intersección entre el clima, los conflictos y el género, de Kairos.
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