
Un vaticinio
El prominente multimillonario emiratí Khalaf Ahmad Al Habtoor acaba de publicar una carta abierta a Trump. Es mordaz.
Pero ¿Qué importa esa carta —y todas las cartas, preguntas, reproches y denuncias, ante la ONU o ante el mundo— cuando todo parece indicar que nos acercamos a un punto de no retorno en la historia?
Aunque el mundo lograra salir adelante tras la devastación de una amplísima zona del planeta entera —Oriente Medio—, el restablecimiento del orden internacional tal como lo conocíamos se antoja ya improbable. La sensación de que algo esencial para el equilibrio mundial se ha quebrado es difícil de disipar.
Si una civilización milenaria como la persa da señales de descomposición; si el recuerdo del Holocausto, que debía haber sido un límite moral infranqueable, se invoca ahora como justificación de nuevas atrocidades cometidas por los sucesores de aquellas víctimas; si esa lógica de venganza extrema sirve además de coartada a intereses espurios —el control, el poder, el saqueo del petróleo—, entonces la idea de que la humanidad dio un salto ético tras la Segunda Guerra Mundial se desvanece como un azucarillo en un vaso de agua
No es solo que aquella esperanza haya sido ingenua: es que el presente empieza a anunciar formas de desorden difíciles de imaginar hace unas décadas.
Europa titubea. Rusia permanece atrapada en su guerra con Ucrania. Y en medio del asombro que padece Europa y de ese desconcierto global emerge una posibilidad: que otra potencia, China, cuyo pacifismo histórico es incuestionable acabe ocupando el lugar de preeminencia, tanto por virtud como por la ausencia de alternativas claras.
Cuesta ver, hoy por hoy, otro horizonte que no sea ese desplazamiento del centro de gravedad del mundo hacia un modelo distinto, en un escenario internacional cada vez más desestructurado.
No digo que sea inevitable. Pero sí que, a estas alturas, resulta difícil pensar lo contrario.
Jaime Richart
10 Abril 2026
Imagen de portada: Boom – Public Domain Pictures | Detalles de la licencia
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Bienvenido a nuestra pagina informativa y gracias por su participacion .