Varios sindicatos de Italia, Grecia, Marruecos, País Vasco y Turquía se preparan para una jornada de lucha internacionalista el 6 de febrero. Contra la economía de guerra y por la solidaridad de clase.
En un mundo cada vez más convulso, donde la guerra y las agresiones imperialistas están marcado los contornos del presente, sindicatos combativos de varios países están empezando a recuperar tradiciones del internacionalismo obrero. Quienes se movilizaron en solidaridad con la causa Palestina, ahora se organizan para luchar contra lo que denominan la “economía de guerra” en Europa. Enfrentan así las tendencias militaristas de sus propios Gobiernos, mientras tejen nuevas alianzas de clase, más allá de las fronteras.
La iniciativa surgió de los trabajadores del CALP (Colectivo Autónomo Trabajadores Portuarios) de Génova y el sindicato USB de Italia, quienes en septiembre/octubre impulsaron el movimiento “Bloqueamos todo”. Ahora, junto a sindicatos de diferentes puertos del Mediterráneo, llaman a bloquear varios puertos y a movilizarse contra el transporte de armas. Denuncian que estas son utilizadas por el ejército de Israel para cometer un genocidio y alimentan la escalada militarista de Europa.
Este 27 de enero se realizó un encuentro online con la presencia de sindicatos de varios países, con el objetivo de mostrar su apoyo a la iniciativa de los portuarios italianos. La reunión la abrió un representante de la USB, quien agradeció la solidaridad que sigue llegando. En el encuentro tomaron la palabra sindicalistas como Chris Smalls, fundador del sindicato en Amazon New York, y Leandro Lanfredi, por los petroleros de Río de Janeiro.
En el manifiesto que firmaron los sindicatos portuarios para convocar las acciones del 6/2 plantean que “el genocidio continúa, como muchas otras guerras, aunque ahora está claro que el plan de rearme requiere la militarización de los puertos y de la infraestructura estratégica necesaria para los preparativos de guerra.” Y denuncian que esos planes de rearme “son bien recibidos por los armadores y operadores portuarios, ya que permiten un fuerte impulso hacia la automatización, una reducción del empleo y una erosión de las libertades sindicales.”
Los convocantes señalan que la “economía de guerra” está recortando salarios y los derechos, por eso, la lucha contra la guerra es también una lucha en defensa de toda la clase trabajadora.
Desde el puerto del Pireo, en Grecia, Markos Bekris del ENEDEP, señaló que los trabajadores bien saben lo que significa la militarización del puerto. “El traslado de material militar significa colaborar con el genocidio en Israel. También significa aceptar los ataques a los derechos de los trabajadores y más accidentes laborales”, afirmó. Por eso, el 6 de febrero van a la huelga contra el transporte de armas, por mejores condiciones laborales, contra los planes de OTAN y la UE. “Los trabajadores no tenemos intereses en la guerra. La guerra es la continuación de la explotación por otros medios”, aseguró Brekis. Y concluyó: “Nuestra fuerza está en la solidaridad internacional de la clase obrera.
Por su parte desde el sindicato portuario de LAB en el País Vasco manifestaron también su apoyo a la acción del 6/2. Un delegado sindical comentó que van a interpelar a otros sindicatos del puerto y llamaránn no solo a estibadores sino también otros sectores. Anunció que ese día habrá concentraciones y movilizaciones en Bilbao y en el puerto de San Sebastián. El representante del sindicato portuario de Turquía, Fatih OZPINAR, también saludó la iniciativa. Un delegado de los portuarios de Marruecos recordó que en los últimos dos años hubo varias manifestaciones en ese país contra el genocidio en Palestina y acciones en los puertos de Tanger y Casablanca.
Los que vienen movilizándose hace varios años son los portuarios italianos. José Nivoi, portavoz del CALP de Génova, dijo que se trata de una doble lucha. Por un lado, contra la guerra externa y la militarización. Pero también contra "la guerra interna que los Gobiernos han declarado a los que protestan". Explicó que en Italia actualmente se está persiguiendo judicialmente a los que participaron del movimiento “Bloqueamos todo” por palestina. Y planteó que el 6 de febrero será el inicio de este tipo de movilizaciones internacionales.
La solidaridad también llegó desde el otro lado del océano. Chris Smalls, fundador del sindicato Amazon en New York se sumó al encuentro y anticipó que el próximo 6/2 estará en Génova junto a los portuarios. “Nuestra arma más poderosa es nuestro trabajo. Todos decían que Amazon era imposible de organizar. Nosotros mostramos que estaban equivocados. Esta iniciativa del 6 de febrero es recién un comienzo. Palestina hoy, Venezuela después, después nuestros barrios. Todas las luchas están conectadas. Lo que esta haciendo ICE en Minneapolis, es la misma táctica que Israel usa en palestina”, señaló.
Desde Brasil, Leandro Lanfredi del Sindicato de Petroleros de Rio de Janeiro y militante del MRT sumó su apoyo a la lucha de los portuarios del Mediterráneo. “Formamos parte activamente en movimientos de solidaridad con el pueblo palestino y ahora contra la agresión estadounidense en Venezuela. Hemos exigido el cese inmediato de las exportaciones de petróleo de Brasil a Israel, ya sean directas o indirectas”, aseguró Lanfredi.
También planteó que el ataque contra Venezuela “fue explícitamente por el petróleo, a diferencia de Irak o Afganistán, donde se utilizaron diferentes excusas. Y desde este ataque a nuestros hermanos de Venezuela, hemos visto cómo ha cambiado su legislación petrolera, facilitando que más empresas imperialistas exploten sus riquezas”. En diálogo con lo planteado por Chris Smalls de EEUU y por José Nivoi de Italia Lanfredi destacó la importancia de la lucha de clases en esos países y la vuelta a la lucha por la huelga general.
“Vemos con gran entusiasmo que tanta gente en Estados Unidos está empezando a debatir la necesidad de una huelga general contra el ICE y su brutal violencia racista, como ocurrió hace unos días, cuando muchos sindicatos locales convocaron una huelga. Consideramos que lo que ocurrió en Italia en septiembre y octubre pasados es un gran ejemplo, donde sindicatos militantes, como el USB, junto con el movimiento estudiantil, convocaron una huelga para «bloquear todo» y lo lograron. Fue un movimiento tan militante y profundo que obligó a los sindicatos burocráticos a convocar una huelga general unificada. Para nosotros, en Brasil y América Latina, este es un gran ejemplo. Necesitamos recuperar los sindicatos para la lucha de clases y el internacionalismo de los trabajadores, y en los sindicatos que ya tienen esa orientación, luchar por un Frente Único Obrero, para imponerlo contra aquellos que no están dispuestos a reconocer la necesidad de luchar.”
El encuentro lo clausuró un representante de USB desde Italia, reafirmando el compromiso internacionalista de los trabajadores en este nuevo período marcado por la guerra y el genocidio. La solidaridad internacional “no es más una opción, es una obligación para dar respuesta al imperialismo y sus agresiones, para que la gente sea libre de elegir su propio futuro. Esto es un punto de inicio. El objetivo es que mas puertos y mas sindicatos se unan en la próxima acción.”


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