Reproducimos como tribuna abierta la opinión de un trabajador subcontratista del cobre, en el marco de nuevas negociaciones y cuestionamientos sobre el acuerdo marco que regula las relaciones entre la estatal minera y sus trabajadores tercerizados.
Este martes 27 de enero la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) realizó una convocatoria a nivel nacional en las diferentes ciudades donde hay divisiones de Codelco. Rancagua fue una de estas. Esta convocatoria se contextualiza, en intento de volver a negociar el Acuerdo Marco para los contratistas de la empresa estatal. La última negociación fue el 2022, realizada con unos pocos métodos de presión y con reuniones a puertas cerradas.
El dirigente que abrió la palabra, admitió de inmediato que Codelco no había cedido a tener una mesa de negociaciones, pese a que la CTC (Confederación de Trabajadores del Cobre) presentó el 13 de diciembre de 2025 una carta para negociar ante sus oficinas en las diferentes divisiones. Luego aclaró -de manera casi desvergonzada- que estaban recurriendo a las bases de trabajadores para hacer presión y poder lograr una mesa de negociación. Indicó también que estaban pensando unas maniobras (nunca dijeron cuáles serían), que “actuarían ellos primero como dirigentes para no exponer a los trabajadores”, y si no los tomaban en cuenta, estuviéramos preparados para entrar en acción y conseguir la mesa, “sin quemar neumáticos” ni acciones radicales, para recién ahí presentar el petitorio. Todo esto intentando impregnar al auditorio con una moral alta, y señalando debiamos estar organizados y con disciplina.
Algunos trabajadores intervinieron con algunas dudas: “si se está pidiendo disciplina y compromiso ¿cuál es el petitorio que se quiere proponer para ir a la pelea?” A esto respondieron a grandes rasgos que eran ciertas mejoras en cupos de becas de estudio, vivienda, salud, seguridad, y mejora en el bono trimestral. Luego preguntaron si la negociación de 2022, que establece un carácter indefinido para volver a negociar, afectaba lograr un proceso de un nuevo Acuerdo Marco, a lo que respondieron que sería favorable, pues dejaba abierto a negociar el periodo como Contrato colectivo (?), dado el dictamen que se reconoce este tipo de negociación desde la Dirección del Trabajo.
Finalmente se dijo desde la mesa de la CTC que se debía validar la decisión en la asamblea y que si se estaba de acuerdo, pero ¿En qué? Lo único que se sabe es que no hay certeza de que es lo que proponen realmente, y plantean que “No podemos dar esa información y hay que estar atentos”. Sin embargo, hoy salen en los medios y sus comunicados, diciendo que las bases han decidido “aprobar la movilización de las y los trabajadores subcontratados”
La CTC hace este llamado, tras no ser tomados en cuenta por Codelco después de 1 mes y medio. No hay petitorio público de sus propuestas en mejoras, ni tampoco se critica a los sindicatos corruptos, que aparecen para las portadas, inventan rumores y culpan a terceros de prácticamente destruir el movimiento, pero validan acuerdos que son un cheque en blanco (como la moción de la asamblea que era: “si se estaba de acuerdo o no”), no plantean un plan de acción concreto que oriente la organización y lucha, solo hacen un llamado al aire para que se haga algo en los sindicatos o asambleas, pues sus organizaciones son cáscaras vacías con dirigentes apernados desde hace años en sus puestos.
El jueves 29 se realizaron bloqueos en varias divisiones de Codelco por algunos minutos por parte de dirigentes de la CTC -solo ellos- supuestamente para no exponer a los trabajadores a sanciones, argumentaron. Y según se informó más tarde ese día, estas acciones habrían logrado una primera mesa de negociación para el 2 de febrero próximo.
Ante esta situación y en medio de un contexto nacional e internacional que mantiene el precio del cobre en máximos históricos, los trabajadores contratistas de la gran minería, que representan un sector clave para la economía del pais, debemos luchar contra todas las practicas burocráticas, y pelear por un movimiento democratico y de base.
Actualmente hay una crisis en la organización del movimiento obrero contratista, tras experiencias de fracaso de luchas dirigidas por la burocracia sindical de la CTC, Nuñez, Chamorro y tantos otros dirigentes vendidos a las empresas contratistas y a Codelco, en conjunto a la persecución a obreros organizados a través de despidos y listas negras, generando un intento de aleccionamiento y miedo de organizarse.
Por otro lado, debemos cuestionar que como trabajadores subcontratados del cobre solo luchemos por mejoras económicas, o solo por un bono de término de conflicto para nuestro gremio. Nuestra posición estratégica en la economía nos permite ir mucho más allá, podemos abrir debates mucho más profundos, que afectan al país en su conjunto.
Hoy la CTC hace un llamado de auxilio y propone a las bases trabajadoras como objeto de maniobras para pelear por un petitorio que nadie conoce con certeza. Todo esto refleja una desconexión brutal entre las actuales direcciones de los sindicatos y las bases trabajadoras, en esto cabe mencionar por ejemplo que más de la mitad de quienes asistieron este martes a la asamblea, no son socios de la CTC, son trabajadores de base desorganizados, que incluso pertenecen a un sindicato, pero no existe orgánica alguna, estos sindicatos no funcionan como herramienta de organización de la clase.
Las y los trabajadores de base no deben ser un objeto de maniobra para lograr negociaciones que se rebajan y acuerdan a puertas cerradas. Sus organizaciones deben plantearse como sujetos sociales, políticos y económicos. No son carne de cañón para ser usados como “medida de presión” para petitorios que nadie conoce, deben ser sujetos de acción y cambio en base a la participación y expresión democrática dentro de los organismos que agrupan a los trabajadores, deben estar en permanente fortalecimiento para los momentos de batallas y que no los pillen desarmados. Actualmente vamos una pelea contra un gigante sin saber que armas tenemos para pelear, ni sabemos con claridad a que nos enfrentamos. Hipócritamente los dirigentes criticaban a otras organizaciones sindicales de que estaban todo el tiempo pasivos y que aparecen para llevarse el crédito.
Ante esto, la tarea es construir nuevas direcciones para el movimiento obrero, nuevos dirigentes y dirigentas que se planteen una transformación profunda de la sociedad. Debemos convocar a todas las organizaciones sindicales a dar una sola lucha, debatiendo un plan de acción y un petitorio común que organice las filas del sector industrial. Debemos levantar asambleas de base para un petitorio único, votado en forma de plebiscito con la totalidad de las y los trabajadores del sector de la industria minera. y en ese camino, es clave levantar una agrupación de trabajadores de la minería, que pelee por el pase a planta y la nacionalización de la minería bajo control obrero y de las comunidades. Porque de esa forma, y en conjunto con otros sectores organizados de la sociedad , es que podremos enfrentar la avanzada de los empresarios y su gobierno de derecha en la región y en todo el país.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Bienvenido a nuestra pagina informativa y gracias por su participacion .