sábado, 4 de abril de 2026


de:Luis CASADO from Diario electrónico POLITIKA diariopolitika@substack.com
responder a:Luis CASADO from Diario electrónico POLITIKA

Diario electrónico POLITIKA


Apócrifos (hasta ahora)...

Por fin: la verdad de la milanesa

 
LEER EN LA APP
 

escribe Luis Casado

El profesor Fabrizio Bucella, a quién escucho frecuentemente en sus amenas disertaciones sobre Física cuántica, cuenta que Stephen Hawking organizó en Cambridge, para el 28 de junio del 2009, una fiesta cuya invitación fue enviada al día siguiente. Como era de esperar –en el estado actual de nuestros conocimientos– no vino nadie...

Ni corto ni perezoso, Hawking dedujo que ningún viajero temporal pudo asistir a su guateque: su propósito era verificar si los viajes en el tiempo son posibles: si quién recibió la invitación a destiempo hubiese podido viajar hacia atrás en el calendario... hubiese llegado a la fiesta.

Tema de la ciencia ficción y de las películas el pedo de Hollywood, los viajes en el tiempo son imposibles en virtud de una constante universal: la velocidad de la luz. En la Teoría de la Relatividad de Einstein el tiempo y el espacio son la misma vaina: el espacio-tiempo. Eso puede resumirse en pocas palabras: “El espacio-tiempo determina cómo debe desplazarse la materia: la materia determina cómo debe curvarse el espacio-tiempo”. De donde se concluye que el tiempo no es una constante. Cada cual tiene su propio tiempo –o reloj si prefieres– y esos relojes se ajustan para mantener la velocidad de la luz como una constante.

Ahí está la madre del cordero y la razón del experimento de Stephen Hawking. La velocidad de la luz en el vacío es una constante en todos los referenciales. Su valor exacto –redondeando– es de 300 mil km/s. Para viajar en el tiempo es preciso hacerlo a una velocidad superior y... hasta nuevo aviso es imposible.

Un caza US derribado en Irán, purgas en el Estado Mayor, el ejército yanqui en la tormenta ...

Te lo cuento porque las informaciones de la agresión yanqui-sionista a Irán muestran que los persas están vivitos y coleando, a pesar de haber sido declarado occisos por el propio Donald Trump. ¿Y dónde está la relación entre una y otra cosa, Ah? Atento el personal:

En Letralia, publicación literaria –Año XIV • Nº 227 - 1 de marzo de 201, Cagua, Venezuela– encontré un delicioso artículo del escritor argentino Fernando Sorrentino titulado:

Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”

Allí Sorrentino escribe:

A. Una atribución errónea y una atribución dubitativa

1. David Viñas: atribución errónea

En su edición del 29 de diciembre de 2005, el diario argentino Página12 (Buenos Aires) exhibe, en su contratapa, un artículo titulado “Izquierda”, firmado por el conocidísimo narrador y ensayista David Viñas. (Buenos Aires, 28 de julio de 1927, según algunas fuentes, o 28 de julio de 1929, según otras). El trabajo en cuestión está precedido por este preciso epígrafe:

Los muertos que vos matáis, gozan de buena salud”.

(José Zorrilla, Don Juan Tenorio, 1844.)

El cual es utilizado por don David como “apelación a la autoridad” para respaldar los argumentos que despliega a continuación, y que no está en mis intenciones ni aprobar ni rebatir.

En cambio, debo consignar que, si bien es cierto que el Don Juan Tenorio de Zorrilla data del año 1844, esta verdad se torna irrelevante ante el hecho de que ninguna persona de este u otro mundo podría hallar la proposición “Los muertos que vos matáis gozan de buena salud” en dicha obra teatral. Y no por falta de aplicación o de buena voluntad, sino porque José Zorrilla se abstuvo de redactarla.

2. Adolfo Bioy Casares: atribución dubitativa

En el libro Descanso de caminantes. Diarios íntimos (Buenos Aires, Sudamericana, 2001) Adolfo Bioy Casares (Buenos Aires, 15 de septiembre de 1914; 8 de marzo de 1999) escribe (pág. 376):

Mi secretaria me preguntó el origen de la frase “Los muertos que vos matáis gozan de buena salud”. Afirma que yo le dije que era del Don Juan, de Tirso o de Zorrilla; me parece increíble, porque no tengo ningún recuerdo al respecto. Borges ignora la procedencia de la frase.

Tras la palabra “salud”, Bioy introduce una llamada y, al pie de página, consigna: “Me aseguraron que es de Don Juan, de Tirso de Molina”.

En rigor, aunque su protagonista es don Juan Tenorio, el drama de Tirso se titula El burlador de Sevilla y convidado de piedra.

B. Ni Tirso de Molina ni José Zorrilla: el origen es Juan Ruiz de Alarcón

En general, no me gustan las comedias con disfraces, ni con hermanos gemelos, ni con personas idénticas, ni con juegos de enredos y confusiones. Sin embargo, debo admitir que —aun con el equívoco entre Jacinta y Lucrecia— siento especial debilidad (3) por La verdad sospechosa. La intención moralizante de Juan Ruiz de Alarcón pone de relieve los efectos deletéreos del vicio de mentir, pero lo cierto es que el embustero don García, exornado de jactancias e imprudencias, me resulta, psicológicamente, muy simpático.

Se supone que, como suele ocurrir en otras obras, le está reservado al criado el papel del gracioso (Clarín, en La vida es sueño; Catalinón, en El burlador de Sevilla, etcétera, etcétera); el caso es que, en La verdad sospechosa, el verdadero gracioso no es el criado Tristán sino el galán: el mismísimo García.

En el acto III, escena VII, don García se regodea en relatarle a Tristán la imaginaria pelea que sostuvo con don Juan de Sosa, según la cual le abrió:

en la cabeza… un palmo de cuchillada.

Tristán queda, desde luego, atónito:

Tristán: ¡Qué suceso tan extraño! ¿Y si murió?

García: Cosa es clara, porque hasta los mismos sesos esparció por la campaña.

Tristán: ¡Pobre don Juan..! Mas, ¿no es este que viene aquí?

Así es: en ese mismo instante, el muerto cuyos sesos fueron esparcidos por la campaña aparece, sano y salvo, conversando con don Beltrán, el padre de García.

La verdad sospechosa data de 1630.

No hace mucho difundimos en POLITIKA una nota titulada “IF: El verdadero payaso asesino no es el del cine, y Ud. sabe muy bien quién es” de nuestro amigo Arturo Alejandro Muñoz. El autor exhibe en su nota la impúdica e irrefrenable propensión de Donald a mentir sobre la realidad, para luego mentir sobre sus propias mentiras.

Sorprendióme la sagacidad de los autores literarios (Juan Zorrilla, Tirso de Molina, Pierre Corneille, Juan Ruiz de Alarcón...) para discernir en el hábito de mentir un tema imperecedero, recurrente y ubicuo, así como su capacidad para exponerlo con gracia y humor.

Habrás notado que –si le damos crédito a lo expuesto por Fernando Sorrentino– hasta ahora los versos “Los muertos que vos matáis / gozan de buena salud” son perfectamente apócrifos, término que la RAE define como:

adj. Dicho de una obra, especialmente literaria: De dudosa autenticidad en cuanto al contenido o a la atribución.

Razón por la cual me la atribuyo descarada y desvergonzadamente, aportando la prueba indesmentible de lo que avanzo. El boludo mentiroso, falso, falaz, farsante, trolero, fulero, tramposo y mendaz es Donald Trump. Y por ahí por el mes de mayo del año 2026 yo escribiré por vez primera, inaugural y originaria, los versos inmortales.

Luego, décadas más tarde, cuando los arcanos de la Física cuántica expongan los errores de la Teoría de la Relatividad y den paso a otra interpretación de los fenómenos físicos aclarándolo todo incluyendo lo del gato de Schrödinger y la superposición cuántica, un coterráneo póstumo nacido en Chimbarongo (Colchagua), científico de renombre e investigador en la Национальный исследовательский Томский государственный университет, o bien UTE, por Universidad del Estado de Tomsk que hasta ahora dirige acertadamente Galazhinsky E. Vladimirovitch, devendrá el primer viajero en el tiempo dirigiéndose raudo a los primeros años del siglo XVII.

Allí, por reivindicación regionalista y movido por un sincero afán de sacar Colchagua de su penoso anonimato (si exceptuamos el Clos Apalta de Lapostolle, 70% Carmenère, 4% Petit Verdot)…

dio a conocer esta parida, inscribiendo para siempre mi nombre como autor de los versos que son el objeto de estas líneas. Los autores posteriores que omitieron mencionar su origen quedan perdonados ex post y ex ante, por razones de tiempo.

Visto lo cual... los versos dejan de ser apócrifos.

POLITIKA

 
ME GUSTA
COMENTARIO
RESTACK
 

© 2026 Luis CASADO
548 Market Street PMB 72296, San Francisco, CA 94104
Cancelar suscripción








 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Bienvenido a nuestra pagina informativa y gracias por su participacion .