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Carney designa un oleoducto en la costa oeste como proyecto de interés nacional
Esta clasificación, bajo los términos de la Ley de Construcción de Canadá, agilizará el proceso de aprobación y las evaluaciones medioambientales.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y la primera ministra de la provincia de Alberta, Danielle Smith, anunciaron el 1 de octubre en Fort McMurray, la designación de un proyecto de construcción de un oleoducto como de interés nacional.
FOTO: RADIO-CANADA / VINCENT MCDERMOTT
Un oleoducto propuesto que transportará un millón de barriles de petróleo al día desde Alberta hasta la costa de la Columbia Británica se convirtió en el primer proyecto designado de interés nacional, según anunciaron los gobiernos federal y de Alberta.
La inclusión del oleoducto de la Costa Oeste, denominado oficialmente como oleoducto Pacific Link, en el marco de la Ley de Construcción de Canadá significa que el gobierno federal ha pasado de considerar si debe ser construído a cómo será construído, agilizando y consolidando el proceso de aprobación, incluyendo las evaluaciones medioambientales.
Antes del establecimiento de la Ley de Construcción de Canadá, los promotores habrían tenido que invertir años y potencialmente miles de millones de dólares en este trabajo antes incluso de saber cuál era la postura del gobierno federal sobre el proyecto
Para muchos constructores, el riesgo no valía la pena. Por eso, Canadá dejó de construir. Ahora, el gobierno federal está dejando en claro su posición al inicio del proceso, en lugar de hacerlo al final
, añadió.
El primer ministro Mark Carney anunció que el oleoducto de la costa oeste, conocido como Pacific Link, es ahora un proyecto de interés nacional en virtud de la Ley de Construcción de Canadá, lo que permitirá al gobierno agilizar el proceso de aprobación.

La ampliación del oleoducto Trans Mountain, que entró en funcionamiento recientemente, aumentó el volumen de crudo de Alberta que llega a la costa oeste de Canadá.
FOTO: THE CANADIAN PRESS / DARRYL DYCK
Un alto funcionario del gobierno declaró a la prensa antes del anuncio que se espera que el oleoducto impulse el PIB de Canadá hasta en 30.000 millones de dólares anuales, de los cuales 20.000 millones serán generados por el propio oleoducto.
Según las autoridades, al diversificar las exportaciones de Canadá y reducir su dependencia de Estados Unidos, Canadá podrá cobrar un precio más alto por el petróleo que actualmente exporta al sur de la frontera, lo que podría generar ingresos adicionales de hasta 10.000 millones de dólares anuales.
El gobierno federal también afirmó que, una vez aprobado, el proyecto creará hasta 140.000 puestos de trabajo.
Dominic LeBlanc, ministro de la Economía Canadiense Unificada, recibió la tarea de completar el documento de condiciones que establece los requisitos para la ejecución de ese proyecto antes del 1 de septiembre de 2027, lo que permitirá que comience la construcción del oleoducto, que deberá entrar en funcionamiento para 2032-33.
Carney afirmó que la elaboración de esas condiciones contará con el apoyo de la Oficina de Grandes Proyectos y del Regulador de Energía de Canadá, que llevarán a cabo consultas con las partes interesadas para determinar las medidas de protección medioambiental, la supervisión, la propiedad indígena y la contratación local.
El costo estimado del proyecto oscila entre 35.200 y 43.700 millones de dólares, cifra que incluye una partida para gastos imprevistos.
El gobierno de Alberta y la empresa federal Trans Mountain Corporation serán propietarias cada una del 45 por ciento del oleoducto, mientras que la empresa privada Pembina Pipeline Corporation, con sede en Calgary, será dueña de una participación del 10 por ciento durante la fase de construcción.
Una vez que el oleoducto esté en pleno funcionamiento, Pembina Pipeline Corporation tendrá la oportunidad de adquirir una participación adicional de otro 10 por ciento.
Carney afirmó que a las comunidades indígenas se les ofrecerá una participación mínima del 10 por ciento en el proyecto.
Danielle Smith, primera ministra de Alberta.
FOTO: RADIO-CANADA
Aumento de la propiedad del sector privado
Aunque el 90 por ciento de ese oleoducto será propiedad de los gobiernos federal y de Alberta, un alto funcionario que habló bajo condición de anonimato explicó que hay inversionistas dispuestos a participar.
El funcionario indicó que esos inversores están a la expectativa para ver si Canadá es capaz de acelerar la aprobación y construcción del oleoducto Pacific Link para 2032-33.
Según explicó el funcionario, esos inversionistas se muestran cautelosos debido a lo complicado que fue el proceso de aprobación del oleoducto Trans Mountain y al tiempo que tardó en ser construido.
La primera ministra de Alberta, la conservadora Danielle Smith, declaró que considera que la participación del gobierno en este oleoducto es una forma de alentar a los inversores privados a tomar la iniciativa en futuros proyectos.
Creo que para que el sector tenga la confianza de que podemos llevar a cabo este tipo de grandes proyectos, tenemos que acompañarlos en cada paso del proceso hasta su finalización.
Al hacer el anuncio este 1 de octubre, Carney afirmó que en el proyecto participan las provincias de Alberta y Columbia Británica, además de las comunidades indígenas.
Añadió que el hecho de que la tasa impositiva efectiva de Canadá para las inversiones fue reducida a menos de un tercio del promedio en el grupo de los países del G7 es una de las razones por las que los inversores privados se sentirán atraídos por el proyecto.
Este es el mejor país del mundo, una de las principales economías del mundo donde invertir. Y estoy seguro de que esas empresas, y las empresas de todo el país, tendrán esto en cuenta.
El anuncio del jueves fue recibido favorablemente por grupos empresariales como la Cámara de Comercio de Canadá, que elogió al gobierno liberal por brindar un respaldo regulatorio previo al proyecto.
Hacer llegar nuestros recursos a los mercados de Asia-Pacífico es el camino hacia una mayor producción, prosperidad y un mejor futuro para los trabajadores, sus familias y comunidades
, dijo Bryan Detchou, miembro de esa cámara, en un comunicado.
Avi Lewis, líder del Nuevo Partido Democrático.
FOTO: LA PRESSE CANADIENNE / SEAN KILPATRICK
Neodemócratas denuncian el proyecto
El líder del Nuevo Partido Democrático, Avi Lewis, acusó al gobierno liberal de acelerar el proceso de aprobación del proyecto ignorando por completo las medidas de protección medioambiental
.
Es una afrenta a la ciencia canadiense, la salud pública, la seguridad colectiva y el sentido común. Y es un regalo para una industria petrolera que ya está en camino de obtener 100 mil millones de dólares en ganancias de guerra solo este año.
Este proyecto deja a los canadienses asumiendo todos los riesgos de una mala inversión sin obtener ningún beneficio
, añadió.
La reacción de los organismos medioambientales
Sin embargo, organizaciones de protección del medioambiente, como Greenpeace y el Instituto Pembina, afirmaron que Canadá no debería extraer más combustibles fósiles, uno de los principales causantes del calentamiento global y los graves incendios forestales, sequías e inundaciones en diversas partes del mundo.
Los nuevos proyectos de arenas bituminosas y oleoductos aumentarán aún más las emisiones
, afirmó el Instituto Pembina, que no está afiliado a la corporación del oleoducto, en una publicación en la red social X.
Cada fracción de grado cuenta. Canadá debería invertir en soluciones energéticas más limpias y resilientes
, añadió ese organismo.
Por su parte, Keith Stewart, especialista en energía, Greenpeace Canadá, dijo que lo único que avanza más rápido que la campaña del primer ministro de arrollar las leyes medioambientales y los derechos de los pueblos indígenas es la velocidad con la que nuestros futuros clientes en Europa y Asia están construyendo parques solares y eólicos para protegerse frente a unas importaciones de petróleo y gas cada vez menos fiables y plagadas de conflictos
.
Debido a las guerras en Ucrania e Irán, el petróleo y el gas son considerados como una fuente de riesgo económico, medioambiental y geopolítico abrumador, así que ¿por qué el Gobierno de Canadá quiere cargarnos a todo con un oleoducto de 40.000 millones de dólares financiado con el dinero de los contribuyentes? Las energías renovables son más rápidas y baratas de construir, y más beneficiosas para nuestras comunidades.

Keith Stewart, especialista en energía, Greenpeace Canadá,
FOTO: RADIO-CANADA
Interrogado sobre qué mensaje enviaba ese anuncio a los habitantes de Alberta que apoyan un referéndum de separación, el primer ministro Mark Carney afirmó que designar el oleoducto Pacific Link como de interés nacional demuestra que Canadá está funcionando
.
En una nota explicativa del gobierno indica que aunque el oleoducto Pacific Link no contribuye directamente a los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de Canadá
, es sin embargo una parte fundamental de los planes para reducir la intensidad de las emisiones, es decir, las emisiones por barril de petróleo producido
Ese plan incluye el Proyecto Pathways, una iniciativa de captura y almacenamiento de carbono que, según Carney, absorberá hasta 16 millones de toneladas de emisiones de carbono al año y las almacenará bajo tierra.
Científicos medioambientales, organismos de estudios sobre políticas y destacados investigadores climáticos han señalado que la explotación de las arenas bituminosas de Canadá es una de las formas de extracción de energía más contaminantes del mundo.
Rick Smith, presidente del Instituto Canadiense del Clima, declaró que Canadá está lejos de cumplir con sus objetivos de reducción de emisiones. Añadió que el gobierno deberá implementar políticas climáticas adicionales a raíz de este nuevo proyecto.
Solo se podrá reducir la contaminación derivada de este aumento en la producción de petróleo si se corrigen algunas de las deficientes políticas de Canadá en materia de cambio climático. Pero es un proceso en curso.
Carney afirmó que el Proyecto Pathways es solo una parte de los planes de mitigación ambiental de su gobierno, que también incluyen 1.200 millones de dólares en fondos federales para la protección de los océanos, anunciados el martes.
Carney afirmó que elegir una ruta meridional, en lugar de una que atraviese el norte de la Columbia Británica, garantizará que el proyecto no cruce ecosistemas altamente sensibles, incluido el Mar del Gran Oso
.
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El oleoducto de 1.200 kilómetros transportará combustibles fósiles desde la localidad de Bruderheim, en Alberta, hasta un puerto de aguas profundas cerca de Delta, en Columbia Británica, donde se ampliará la infraestructura de la terminal de Roberts Bank.
Carney afirmó que la nueva financiación de su gobierno para los océanos incluirá una serie de medidas para proteger los hábitats de las orcas
durante la ampliación de Roberts Bank.
La nota explicativa del gobierno federal indicaba que un acuerdo de principio con Alberta para reducir las emisiones de metano en un 75% por debajo de los niveles de 2014 para 2035 es un componente clave del plan de Canadá para fortalecer su posición en los mercados energéticos mundiales, a medida que los clientes de todo el mundo priorizan el petróleo y el gas con bajas emisiones de carbono
.
El jefe de los conservadores, Pierre Poilievre, afirmó que su partido apoya firmemente el oleoducto y felicitó a la primera ministra Danielle Smith por impulsar el proyecto.
A Mark Carney le ha llevado casi un año y medio incluir una sola propuesta en la lista de interés nacional. Necesitamos un oleoducto construido, no solo en una lista
, afirmó.
El gobierno federal debe hacerse a un lado y dejar que los constructores construyan, los inversores inviertan y los trabajadores trabajen
, añadió el conservador.
Fuente: CBC / P. Zimonjic
Adaptación: RCI /R. Valencia
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