Kremlin advierte sobre amenazas contra Irán y mayor despliegue de EE.UU. en Oriente Medio desde 2003
La combinación de despliegue militar sin precedentes, advertencias cruzadas y negociaciones frágiles configura un escenario de máxima incertidumbre.

En los últimos días, EE.UU. envió cazas avanzados F-35 y F-22 hacia la región, de acuerdo con datos de seguimiento de vuelos y un funcionario estadounidense Foto: EFE
19 de febrero de 2026 Hora: 17:04
El Kremlin encendió las alarmas este jueves al calificar como “una escalada de tensiones sin precedentes” la situación en torno a Irán, en medio del mayor despliegue militar estadounidense en la región desde 2003.
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El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, instó a Washington, Teherán y a los Estados de Oriente Medio a actuar con “moderación y prudencia”, subrayando que Moscú confía en que “los medios políticos y diplomáticos prevalezcan” pese al deterioro del clima estratégico.
Las declaraciones se producen en un momento en que Estados Unidos combina presión militar directa, advertencias públicas y contactos indirectos con la República Islámica sobre su programa nuclear.
Despliegue militar masivo: la mayor concentración aérea desde la invasión de Irak
Según reportes de medios estadounidenses, la Administración del presidente Donald Trump ha concentrado en Oriente Medio la mayor capacidad aérea estadounidense desde la invasión de Irak en 2003.
En los últimos días, Washington ha enviado cazas avanzados F-35 y F-22, aeronaves de mando y control —clave para coordinar campañas aéreas sostenidas—, además de reforzar defensas antiaéreas consideradas estratégicas.
A esto se suma el despliegue del portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford, que se unirá al USS Abraham Lincoln. Con ambos grupos de combate operativos, EE.UU. contaría con capacidad para ejecutar una ofensiva aérea prolongada durante semanas, no solo un ataque puntual.
De acuerdo con funcionarios citados por la prensa estadounidense, entre las opciones evaluadas figuran desde bombardeos limitados contra instalaciones nucleares y de misiles balísticos hasta una campaña más amplia orientada a debilitar el liderazgo político-militar iraní. No obstante, Trump aún no ha tomado una decisión definitiva.
En paralelo al despliegue, Washington y Teherán mantienen contactos indirectos sobre el programa nuclear iraní. Las primeras dos rondas se celebraron en Mascate (Omán) y posteriormente en Ginebra (Suiza).
Tras los encuentros, Trump afirmó que Irán parecía “muy interesado en llegar a un acuerdo”, mientras que Teherán describió el ambiente como “positivo”, aunque reiteró que un cese total del enriquecimiento de uranio es “absolutamente inaceptable”.
La estrategia estadounidense combina así presión militar visible con negociación diplomática, una fórmula que analistas califican de alto riesgo, dado el potencial de error de cálculo en un entorno saturado de tensiones.
Desde Teherán, el presidente Massoud Pezeshkian aseguró que su país “no quiere una guerra, pero tampoco se doblegará ante la fuerza”.
Al mismo tiempo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica realizó ejercicios navales en el estrecho de Ormuz bajo la operación denominada “Control inteligente del estrecho de Ormuz”, incluyendo el lanzamiento de misiles, drones y maniobras con submarinos. Durante varias horas, la ruta marítima fue parcialmente cerrada.
El estrecho de Ormuz es un punto neurálgico para el comercio energético global. Cualquier interrupción prolongada tendría impacto inmediato en los mercados internacionales del petróleo y el gas, elevando el riesgo de una crisis económica de alcance global.
En este contexto, Moscú insiste en que la vía militar agravaría la inestabilidad regional. Peskov subrayó que los ejercicios conjuntos ruso-iraníes realizados este jueves estaban planificados con anterioridad y no responden a la coyuntura actual.
Rusia mantiene relaciones estratégicas con Irán en materia energética y de seguridad, pero también ha reiterado su respaldo a soluciones negociadas en el marco del derecho internacional. La postura del Kremlin busca evitar un conflicto que podría desestabilizar aún más una región ya marcada por guerras prolongadas, rivalidades sectarias y tensiones geopolíticas.
Autor: teleSUR-cc - JDO
Fuente: Agencias
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