Repudiamos la criminalización, racismo institucional y montaje judicial contra los hijos de Julia Chuñil Catricura.
La prisión y persecución contra familiares de Julia Chuñil, mujer mapuche desaparecida en noviembre del 2024 en un contexto de disputas de tierras contra un empresario forestal, constituye un nuevo y grave episodio de criminalización estatal contra el pueblo mapuche, en el que confluyen el actuar del Ministerio Público, el Poder Judicial y el gobierno de turno, mientras los verdaderos responsables de la desaparición de Julia continúan protegidos.
Este miércoles 14 y jueves 15 de enero, lejos de avanzar en el esclarecimiento de la desaparición de Julia Chuñil, la Fiscalía ha desplegado una ofensiva represiva contra su propia familia, recurriendo a acusaciones sin pruebas, testigos sin sustento y el uso instrumental de denuncias de Violencia Intrafamiliar (VIF), todas dirigidas contra los hijos de Julia Chuñil. Una operación que busca desviar la atención, quebrar a la familia y sembrar un relato de culpabilización sobre las víctimas.
La defensa ha denunciado que el Ministerio Público incluso expuso a un menor de edad y a un coimputado protegido, vulnerando garantías básicas, mientras se sostiene un relato que estigmatiza a personas en situación de vulnerabilidad, incluyendo a un adulto mayor con deterioro cognitivo, presentado de manera revictimizante por la propia Fiscalía.
Un Estado que persigue a las víctimas y protege a los poderosos
Este caso no es un hecho aislado. Se inscribe en una larga historia de violencia colonial, criminalización del pueblo mapuche y persecución judicial selectiva, donde el aparato represivo del Estado se activa con rapidez contra familias pobres y comunidades, pero se paraliza cuando se trata de investigar a empresarios, forestales o intereses económicos que operan sobre territorios ancestrales.
Mientras la familia de Julia Chuñil es allanada, hostigada y encarcelada, el empresariado y los verdaderos responsables permanecen en total impunidad. Esta lógica revela el carácter de clase del sistema judicial chileno, que castiga a los de abajo y garantiza protección a los de arriba.
El gobierno, lejos de marcar una diferencia con los gobiernos anteriores, avala esta ofensiva represiva, permitiendo que la Fiscalía y las policías actúen sin control político ni respeto por los derechos humanos. Una señal peligrosa, que prepara el terreno para una profundización autoritaria y represiva, especialmente contra el pueblo mapuche y los movimientos sociales.
Libertad inmediata y organización desde abajo
Exigimos la libertad inmediata de los familiares de Julia Chuñil, el fin de la persecución judicial contra su familia y una investigación real, independiente y con enfoque de derechos humanos sobre su desaparición hacia la verdad y justicia de los responsables políticos y materiales.
Llamamos a las organizaciones de derechos humanos, a sectores del movimiento mapuche, a las organizaciones feministas, estudiantiles y de trabajadores, a levantar una respuesta unitaria, denunciando este montaje judicial y enfrentando la criminalización como una política de Estado.
Porque la desaparición de Julia Chuñil no puede ser silenciada con represión.
Libertad inmediata a sus familiares. Justicia y verdad para Julia Chuñil.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Bienvenido a nuestra pagina informativa y gracias por su participacion .