domingo, 30 de marzo de 2025



https://laopinion.com/2025/03/29/cientos-de-estudiantes-reciben-gratis-sus-vestidos-y-trajes-de-graduacion/

Cientos de estudiantes reciben gratis sus vestidos y trajes de graduación

El Positive Results Center hace feliz a muchos muchachos al obsequiarles sus atuendos para su fiesta de graduación de secundaria

Gabriela Berenice Cortez ya tiene su vestido de graduación.

Gabriela Berenice Cortez ya tiene su vestido de graduación. Crédito: Araceli Martinez Ortega | Impremedia

Gabriela Berenice Cortés se enteró por un aviso de su escuela secundaria que habría en la ciudad de Compton un evento de donación de atuendos de graduación.

“De verdad que no pensé encontrar uno que me gustara”, dice.

Pero cuando se probó un vestido de terciopelo color azul celeste, quedó prendada.

“Con este me voy a quedar y voy llegar con un vestido muy bonito a mi graduación”, dice fascinada.

Gabriela Berenice Cortez recibe ayuda mientras se prueba el vestido que eligió para su graduación.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

Gabriela Berenice es una estudiante de 17 años de la Alliance Collins Family College-Ready High School en la ciudad de Huntington Park donde vive con sus padres y sus cinco hermanos.

“Yo nací aquí, pero mis papás son de México y trabajan en lo que pueden. Así que no vengo de una familia que me pueda comprar un vestido tan lujoso como este”, revela Gabriela, cuyo sueño es ser ingeniera aeroespacial.

Esta jovencita obtuvo todo su atuendo para su baile de graduación en el evento de donación de vestidos que organizó el Positive Results Center este fin de semana. Desde muy temprano, cientos de estudiantes hicieron fila para alcanzar a recibir un atuendo completo para la fiesta de egresados.

El baile de graduación es una preciada tradición de la preparatoria en Estados Unidos, pero para muchos estudiantes de bajos ingresos como Gabriela, el costo del atuendo puede ser un obstáculo para participar. 

La donación de vestidos de graduación que organiza The Positive Results Center garantiza que cada estudiante se sienta seguro y celebre su noche especial.

Andy Ruiz Jiménez ya tiene el traje que vestirá en su fiesta de graduación de secundaria.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

Andy Ruiz Jiménez prácticamente se andaba riendo solo mientras sostenía el traje color verde oscuro que le donaron para su fiesta de graduación. 

“Es una bonita oportunidad a la que no todos tenemos acceso”, dice este joven de 19 años que se va a graduar de la Manual Arts High School de Los Ángeles en junio, y quien llegó como niño no acompañado a Estados Unidos a los 15 años, dejando a sus padres en Honduras.

“Me acaban de aceptar en USC (Universidad del Sur de California) para estudiar Neurociencia, y la USC me está cubriendo las colegiaturas”, dice Andy, quien además trabaja medio tiempo en su escuela.

Muy contento con su nuevo traje lanzó un mensaje: “Me gustaría decirle a los niños que llegaron  siendo menores de edad a este país, que luchen por la educación porque es nuestro futuro. No tengan miedo de soñar. Si se atreven, pueden llegar muy lejos. No cuesta nada”.

Kandee Lewis, presidenta The Positive Results Center.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

Desde hace nueve años, el Centro Resultados Positivos (Positive Results Center) se ha encargado de vestir a cientos de estudiantes de bajos ingresos para su fiesta de graduación de secundaria.

“El primer año, servimos a 58 jovencitas, el año pasado a 653. Este año vamos a vestir no solo a las muchachas sino también a los muchachos de cualquier comunidad incluida la LGBTQ+ y de cualquier parte del estado, no solo de Los Ángeles”, afirma Kandee Lewis, presidenta de Positive Results Center.

“Una vez tuvimos a una muchacha que vino desde San Francisco; y es que la entrada para la fiesta puede costar hasta más de $250, más el vestido para el baile que puede salir entre $200 y $2,000. Eso sin incluir los zapatos, las bolsas, la joyería, el maquillaje. Nosotros damos todo eso gratis”. 

Dice que en este evento de donación, los estudiantes se llevan al menos $1,000 en artículos.

“El 70% de los vestidos son nuevos, están limpios o han sido usados poco, pero todos están en condiciones inmaculadas. De hecho, nosotros revisamos cada vestido para asegurarnos que esté limpio, que no le falten botones, que no tengan rasgaduras porque queremos que su calidad sea excelente”.

Lewis enfatiza que no dona ningún vestido que no le daría a su madre, a sus hijos ni a nadie.

“Les estamos regalando lo mejor”.

Andy Ruiz Jiménez se puso muy contenta porque ya tiene toda la vestimenta que necesita para su fiesta de graduación.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

Subraya que los atuendos son obsequiados por gente de todo el mundo, incluyendo a personas de Nueva York y hasta Paris.

“Localmente tenemos tiendas que nos donan, y hay doctores, abogados, maestros y mamás que usaron un vestido una sola vez y lo regalan, y hay quienes regresan el vestido que les donamos un año antes”.

Ellos empiezan a recibir donaciones desde diciembre, y con el apoyo de voluntarios, trabajan para encargarse de que el día de las donaciones, estén en perfectas condiciones.

“Los organizamos por tallas y colores. Este año recibimos más de 1,100 vestidos y 400 esmóquines. También tenemos camisas, corbatas, zapatos, bolsas y muchas más cosas”.

Cientos de estudiantes acudieron por sus vestidos de graduación.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

De manera que cuando una jovencita entra al salón de donación, va a escoger entre un vestido corto o largo para su graduación, joyería como aretes, collares, pulseras; una selección de maquillaje y todo lo que necesita para su fiesta de graduación.

Lewis platica que la labor que hacen es muy importante porque apoyan a muchos estudiantes que quizá sus padres no pueden comprarles un vestido de graduación porque perdieron el trabajo o porque tienen una enfermedad o no se han quedado sin dinero.

“Hay una necesidad muy seria debido a situaciones financieras y no pueden enviar a sus hijos al baile de graduación. Mi trabajo es ir y encontrar dentro de la abundancia que hay en el mundo, los atavíos que los muchachos necesitan para disfrutar su fiesta”.

Además de sus vestidos de graduación, las estudiantes se podían llevar zapatos, accesorios, bolsas y maquillajes.
Crédito: Araceli Martínez Ortega | Impremedia

Añade que cuando a una jovencita o un jovencito le da las oportunidad de lucir maravillosamente en su fiesta de graduación, cambia cómo se sienten consigo mismos y cómo se presentan ante el mundo.

“Este evento, es mi carta de amor a la comunidad. Los amo. Quiero que sepan que ellos también merecen ser amados”.



 

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